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Spotlight, un tema polémico con choque de emociones

Una de las mejores películas del año, . Un monumento al periodismo de investigación, algo que estaba perdido de la gran pantalla.  La cinta no está en boca de muchos espectadores, pero sí de la crítica especializada, por lo que podría “colársele por los palos” a la favorita como película del año.

Puede que no termine con la máxima estatuilla, eso sería irrelevante porque no le restaría al filme que, como escribió Peter Travers de la revista Rolling Stone, se trata de “un poderoso drama, una película que es tan importante como absorbente”. 

Spotlight, nombre de la división de investigación del diario  The Boston Globe, refleja el trabajo de hormiga que durante unos dos años (2000-2002) desplegó el grupo de periodistas del rotativo que terminó sacando a la luz pública los detalles de decenas de casos de pederastia ocultos por la iglesia Católica. Por aquella investigación, los periodistas obtuvieron el premio Pulitzer en 2003.   

Historia, reparto y dirección se unen a lo largo de 121 minutos de un relato potente basado en hechos tan reales como escandalosos y polémicos.  

La cinta se sumerge donde pocos quieren nadar. Y como dice Lucas 8:17: “Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni nada secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz”.

No esperen ver escenas sexuales o algo parecido, ni siquiera escenas de cómo los religiosos seducían a sus pequeñas víctimas, porque no forman parte de la película. De allí, parte del mérito de esta historia, diseñada con inteligencia, con ritmo, con un guión preciso y elaborado de manera, quizás, impecable. Sin sensacionalismos. 

 

El Director

En primera plana, como también se le conoce a la película con guión y dirección de Thomas McCarthy, llega a los premios de la Academia del cine con seis nominaciones al (28 de febrero), en las categorías de mejor película, mejor director, mejor actor de reparto (Mark Ruffalo), mejor actriz de reparto (Rachel McAdams), guión original y mejor edición.   “Lo que resalta en la dirección de Tom McCarthy es la fluidez de todo el procedimiento y tecnicidad dentro y fuera de la sala de redacción. Es un reportaje sobre el reportaje de calle y todo lo que ello implica: El contacto con la gente, sentarse por horas en una sala de espera a ser atendido por gente que se niega a colaborar;  revisar y ponderar datos que guardan polvo en los archivos públicos… y, aún así, va armando tensión narrativa”, opinó el periodista especializado Ricardo Pineda.   

Spotlight, un tema polémico con choque de emociones  

 

“McCarthy (quien también escribió el guión junto con Josh Singer) pudo haber recreado escenas de abuso para impactar  en la perspectiva de aquellos que con vergüenza conocieron de muchos casos, por aquello del dilema moral del héroe. Pero no. No hay protagonismos en Spotlight. Todos los personajes, aquellos en calidad de periodistas, trabajan como un solo ensamble. Y distan de ser seres perfectos”, agregó.

Tan imperfectos que cada cual, en mayor o menor medida, presenta algún grado de conflicto ante un tema espinoso y vinculado con la fe. Hay choques emocionales. Y esos choques pueden estar presentes en el espectador.

 

El relato

El relato ubica al espectador en Boston, una ciudad,  católica, donde la iglesia de entonces había logrado incrustar a lo largo de los años su poder en cada espacio de la vida de la capital del estado de Massachusetts. Ese poder le permitió ocultar los casos de pedofilia y corrupción ejerciendo influencia sobre políticos, organismos legales y medios de comunicación. 

Todo lo que giraba alrededor de la iglesia de aquella ciudad de la costa noreste norteamericana estaba revestido con una especie de manto sagrado. Nadie se atrevía a confrontar aquella institución. Era intocable. El cardenal Bernard Francis Law fue quien dirigió los hilos del silencio que, cuando parecía que podían salirse de control, apretaba las tuercas para evitar cualquier desborde de información. 

Law fue, en consecuencia, el arquitecto de una cultura de tolerancia a los pedófilos.  

Spotlight, un tema polémico con choque de emociones  

 

Pero The Boston Globe contrató a un nuevo editor en jefe, Marty Baron (Liev Schreiber), quien se interesa en el caso ya superado del sacerdote pederasta John Geoghan. Baron llegó a leer que un abogado en una oportunidad declaró que Law sabía de los abusos de Geoghan y no hizo nada para detenerlo. El agudo y ambicioso olfato periodístico le dice a Baron que detrás de este caso pueden haber muchos más y que el también arzobispo de Boston se las arregló para ocultarlos moviendo sus influencias. 

Y no se equivocó.   Las investigaciones de cuatro periodistas Walter Robinson (Michael Keaton), Mike Rezendes (Mark Ruffalo), Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) y Matt Carroll (Brian d´Arcy James) rinden sus frutos. En principio se sugiere que al menos 70 sacerdotes estuvieron involucrados en abuso sexual. Pero luego sospechan de 87 casos tras la información suministrada por un exsacerdote que estudió la pedofilia en Boston. Él le señaló al equipo de Spotlight que 6% de los sacerdotes abusaban de los niños, lo que elevaría el número de religiosos abusadores a 90, y que pese a los votos de celibato, apenas un 30% de los sacerdotes era íntegramente casto. 

El camino de los sabuesos estuvo plagado de obstáculos, desde documentos que descansaban en el ostracismo o abogados que tras haber manejado casos de pedofilia se negaban a declarar por temor a perder la licencia. Pero uno a uno, con paciencia e insistencia las trabas iban siendo superadas.

Las entrevistas a las víctimas, ya adultas, mucha de las cuales arrastraban en silencio profundas secuelas psicológicas y emocionales por aquellos abusos, son tan clave como dramáticas. Sacha, por ejemplo, abre el camino y le dice a uno de los entrevistados que debe ser específico o llamar por su nombre y apellido todo lo que vivió, sin adornos. 

Así, tras el desahogo se menciona alguna historia de sexo oral y anal, así como juegos de cartas eróticos o desnudos frente a los menores. 

 

El contexto

El contexto en que Spotlight se produce no puede ser mejor. El papa Francisco ha venido librando una lucha contra viento y marea para limpiar a la iglesia de esta plaga que, por cierto, mucho tuvo que ver con la renuncia de Benedicto XVI. El pasado 18 de febrero, el Sumo Pontífice afirmó que los obispos que oculten a curas pedófilos deben dimitir. “Es una monstruosidad” (el abuso sexual a menores), “porque un sacerdote está consagrado a traer a un niño a Dios. Y si lo que comete es un sacrificio diabólico, lo destruye”.

Por supuesto que alrededor de Spotlight hay críticas, no todo es elogio. La cinta tiene su público, pero puede parecer tediosa por la falta de cierta adrenalina.   Juan Carlos Arsiniegas,  crítico de cine, ancla de CNN en Español, presentador de Showbiz, dijo que la cinta es una de esas convencionales “que parece de televisión”. Él ni siquiera la tiene en su lista de 10 favoritas al Oscar.   

Spotlight, un tema polémico con choque de emociones  

 

Alejandro González Iñárritu, director de El Renacido, señaló que la película protagonizada por Leonado DiCaprio merece ser vista en una gran pantalla. Y es cierto. En esta misma línea, quizás no podría decirse lo mismo de En primera plana.

Alfonso Duralde, escritor estadounidense y también crítico de cine (The Wrap), ha señalado que Spotlight tiene “un tema explosivo que consigue un tratamiento prosaico. Pretende ser un ´Todos los hombres del Cardenal´, poblada de personajes unidimensionales que tratan de conectar los hilos de un guión bastante desprovisto de vida”. 

Ricardo Pinera redondea agregando que “al final de toda esa experiencia emocional que deja Spotlight, dada la naturaleza del caso, hay mucho más por considerar, como lo es la función del periodismo en la sociedad actual. Ante el flujo de información, no tanto inmediato sino más bien instantáneo, por aquello de la era digital, no puede ni debe el género investigativo quedar relegado como un ejercicio obsoleto, entregado a lealtades triviales e indiferencia ante las instituciones que conforman o ejercen poder e influencia sobre toda comunidad. Por eso es apasionante”.

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