En su primera rueda de prensa, la nueva soberana de la corona del Miss Venezuela 2018, Isabella Rodríguez, de 25 años, conversó elocuentemente con los medios irradiando humildad a la hora de responder.
Dejó ayer en alto su raíces petareñas, de las que resaltó sentirse orgullosa de ser un ejemplo de “disciplina, inteligencia y emprendemiento” para su comunidad.
Sin embargo, a un día de coronarse, algunas de las reacciones en las plataformas digitales han sido peyorativas. Aunque para Rodríguez no es un tema importante, “tenemos que partir desde el respeto, estamos haciendo algo para la alegría de Venezuela”.
De modo que, esta morena que se convirtió la noche del pasado jueves, en coronarse de forma consecutiva como Miss Venezuela, luego de Keysi Sayago y Sthefany Gutiérrez, dejó un mensaje claro a los que critican de alguna forma su triunfo. “Me esforcé muchísimo para estar aquí, y ningún mal comentario me va a hacer sentir mi mal”, insistió.
Isabella, también ganadora de la banda de Miss Personalidad y convertida en semifinalista como ganadora de la categoría top model, demostró por qué se le fue impuesta, y es que la reina se mostró muy natural y relajada.
En un momento hasta conmovida por lo que vivió su comunidad la noche del jueves, tras resultar ganadora en el evento transmitido en vivo por Venevisión desde su estudio 5, en Caracas, “sacaron una bandera del tamaño del mundo y tocaron cacerolas, me siento orgullosa de que mi comunidad vea mi ejemplo”, dijo, entre lágrimas.
De esta edición resaltó los rasgos como la diversidad, la confianza, el empoderamiento y la disciplina, de forma que consideró que sus virtudes fueron puntos destacados al ser “una mujer inteligente, que tiene confianza, personalidad, extrovertida, y son puntos a favor cuando uno siente que puede llegarle al público”, respondió.
Entre risas, y una breve simulación de cómo modelaba desde pequeña, la candidata a Miss Mundo, contó su proceso algo complejo para llegar al lugar de hoy.
“Yo agarraba camionetica, y hasta un día me desmayé después de salir del gimnasio, hoy valió la pena todo lo que me enseñaron en casa, (…) definitivamente, se puede soñar y nunca es tarde”, alegó.
“Arepas con amor, hechas con el corazón” es el proyecto social que mueve a la también estudiante de Seguridad Industrial, con los niños de la calle.
La soberana, quien fue coronada por Veruska Ljubisavljevic, quien acaba de representar al país en el certamen de Julia Morley, demostró tener un lado filántropo desde antes de su carrera como miss, por lo que asentó que estas acciones sociales seguirán en su camino con el apoyo de sus familiares y demás patrocinantes, ya que es “es algo que forma parte de cada uno de nosotros”.