Sarah Paulson y Kim Kardashian compartieron una reflexión sobre la manera en que todavía se juzga a las mujeres cuando expresan con firmeza lo que piensan. La conversación giró en torno a los prejuicios que persisten en la industria del entretenimiento y a la idea de que la fortaleza femenina no tiene por qué verse como agresividad.

Paulson cuestiona el doble rasero

Paulson, quien interpreta a Carrington Lane en la serie Todo vale, dijo que cuando una mujer poderosa dice lo que quiere suele recibir un trato despectivo, mientras que un hombre con la misma actitud suele ser visto como una especie de rey. Kardashian, por su parte, prefirió enfocar la conversación en las mujeres que siguen adelante y en lo que le transmite su propia experiencia.

Kardashian defiende una fuerza sin dureza

La actriz y empresaria sostuvo que no le preocupa lo que ocurra con los hombres y que prefiere concentrarse en lo positivo. También respondió a la idea de que las mujeres deben mostrarse duras para ganar respeto: dijo que se puede ser sensible y amable, y al mismo tiempo fuerte y poderosa. Paulson agregó que Kardashian ha tenido que tomar decisiones difíciles en los negocios y admitió que la industria ha avanzado en el reconocimiento de las mujeres, aunque aún queda camino por recorrer. En la ficción, ambas encarnan personajes marcados por los celos y el resentimiento, dentro de una historia creada por Ryan Murphy sobre un grupo de abogadas especializadas en divorcios.