La reina Isabel II presidió el sábado una gran parada militar, cerca del palacio de Buckingham, en el segundo día de las celebraciones por su 90º cumpleaños, antes de asistir a un desfile aéreo rodeada de la familia real.
Acompañada de su esposo, Felipe de Edimburgo, que este viernes cumplió 95 años, la reina saludó desde su carroza a la multitud reunida en el Mall, la larga avenida que nace en el palacio de Buckingham.
Para este segundo día de festejos la reina escogió un abrigo de un verde fluorescente, una prenda que algunos internautas compararon en Twitter con la rana Kermit.
Unos 1.500 soldados en uniforme de parada y 300 caballos desfilaron en esta ceremonia llamada «Trooping the colour» («desfile de estandartes»), que tiene su origen en los antiguos preparativos para la guerra, cuando se exhibían todas las banderas del ejército para que los soldados las reconocieran en el fragor de la batalla.
