Pimpinela Escarlata, luchador con 40 años de castigo sobre el ring, quedó fuera de La Granja VIP como el sexto eliminado del reality. El participante contó que el encierro y las discusiones entre sus compañeros le resultaron especialmente pesados, al punto de describir la experiencia como una de las más estresantes de su vida.
El encierro y el trabajo con animales
El debutante en los encordados en 1988 explicó que uno de los pocos alivios dentro del programa fue atender a los animales, una tarea que le trajo recuerdos de su niñez en Torreón. Dijo que, cuando abrían la puerta para las labores, se enfocaba en trabajar con el marrano y que incluso bajo la lluvia seguía haciéndolo con esfuerzo, pero sin quejarse.
También afirmó que no esperaba que el programa fuera tan distinto de la lucha libre. Al ver la granja por dentro, con animales como marranos, gallinas, conejos y patos, aseguró que volvió mentalmente a su infancia y que la experiencia terminó siendo un aprendizaje para él.
Una despedida sin rencor
Durante su estancia, Pimpinela Escarlata contó que Carlos Trejo le hizo una regresión para intentar comunicarse con su madre, fallecida días antes del inicio del reality. Aunque dijo no estar seguro de haberla contactado, sostuvo que ese momento le sirvió para desahogarse.





