Jonathan Aranda, nacido en Tijuana, Baja California, será la presencia mexicana en la Serie Mundial 2026, que arranca este 23 de octubre en el American Family Field, casa de Milwaukee. El inicialista de Tampa Bay llega a la cita a cuatro victorias de cumplir el sueño que empezó en el béisbol infantil.

De Tijuana al primer plano

Aranda, de 28 años, creció en el equipo infantil “Glu-Glu”, donde dio sus primeros batazos y conoció a Alejandro Kirk, su paisano y compañero de consejo en esta postemporada. Según el relato difundido sobre su trayectoria, ambos coincidieron en una etapa temprana que marcó su vínculo dentro del béisbol mexicano.

En 2015, scouts de Tampa Bay viajaron a Tijuana para observar a Randy Arozarena, pero el cubano-mexicano no estuvo presente. Aquella visita abrió la puerta para que los buscadores siguieran de cerca a otros jóvenes, entre ellos Aranda, a quien describieron entonces con un “físico cuestionable”, aunque con un bate destacado.

Una carrera que pasó por varias posiciones

Desde su firma como prospecto, Aranda atravesó un camino irregular dentro de la organización. Recorrió todas las categorías y campos de entrenamiento, probó en distintas posiciones del cuadro interior y hasta como receptor, en una ruta de más bajadas que subidas.

La confianza de Tampa Bay y la disciplina del mexicano terminaron consolidándolo como titular indiscutible. Ahora, el tijuanense asume el peso de representar al béisbol mexicano en una Serie Mundial que empieza con el duelo entre Tampa Bay y Milwaukee.