Como tanto lo cantó, encarnando a “La Voz” de la gaita: “el corazón de mi gente, es mi propio corazón”. Ayer Germán Ávila era un mismo corazón con su pueblo amado, porque su grey fue a despedirlo en la Basílica Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
Las cenizas del gaitero, también conocido como “El Látigo”, fallecido en la madrugada del 6 de mayo en el Houston Northwest Medical Center, Estados Unidos, llegaron a las 2:00 de la tarde de ayer al aeropuerto La Chinita, según lo indicó su esposa, Elsa de Ávila, quien añadió que tal como fue su voluntad, sería velado en su lar, con su gente. Y así se hizo, desde las 3:00 pm, en capilla ardiente, en la capilla de la Basílica, donde sus amigos del mundo gaitero hicieron guardias de honor.
German Ávila Júnior, su hijo, agradeció el apoyo de la Gobernación del Zulia, la Alcaldía de San Francisco y la de Maracaibo, quienes en conjunción de esfuerzos facilitaron el traslado de las cenizas desde Estados Unidos.
También la Alcaldía de Maracaibo se encargó de conferirle a Ávila la Orden Honor al Mérito Civil 8 de septiembre post mortem. Y la Alcaldía de San Francisco aninció que le pondrá a la avenida 40, el nombre de Germán Ávila en su honor.
