Cuatro años después de concluir su segunda película de James Bond, el director ganador del Oscar Sam Mendes volvió a la línea de frente de la Primera Guerra Mundial con “1917”, un drama ambicioso inspirado en las experiencias de su abuelo.
Ambientada durante un solo día en abril de 1917, la película, presentada como una toma continua, sigue a dos jóvenes soldados británicos, Blake y Schofield, quienes son enviados como mensajeros a territorio enemigo para detener un ataque al amanecer contra soldados alemanes en retirada.
La retirada en realidad es una trampa y, con las comunicaciones caídas, los dos hombres son la única esperanza para salvar a cientos de soldados británicos de la muerte, uno de los cuales es el hermano de Blake.
“(Mi abuelo) luchó en la guerra entre 1916 y 1918 y nos contó muchas historias que permanecieron conmigo hasta hoy”, dijo Mendes a Reuters en el estreno mundial de la película en Londres el miércoles, al que asistieron el príncipe Carlos y su esposa Camilla.
