Hollywood se viste de gala en los Globos de Oro
Tras un año marcado por las huelgas de actores y guionistas en Hollywood, la industria audiovisual estadounidense volvió a vestirse de gala en la 81 edición de los Globos de Oro.
La expectativa por ver cómo se traduce en las galas de premios el duelo de taquilla protagonizado por Barbie y Oppenheimer, los dos filmes con más candidaturas de la noche, fue palpable. Margot Robbie, protagonista de Barbie y nominada a Mejor Actriz en un Musical o Comedia, llegó con un elegante Armani rosa que emuló a la Barbie Superstar 1977. La propia organización de la ceremonia pareció sumarse a las ganas de celebración del gremio al retomar el tradicional rojo intenso para recibir a las celebridades.
Wilmer Valderrama admitió que se ha superado «un año muy difícil» tanto para los actores como para los miembros de los equipos. «Esta noche se puede respirar. La gente quiere dejar eso atrás y seguir adelante», afirmó. La ceremonia tuvo lugar en Los Ángeles tras una renovación de su junta directiva, que ya no depende de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) para dejar atrás definitivamente polémicas pasadas acerca de la transparencia de estos galardones.
