Desde hace cuatro años la española se unió al evento Diseñadores de Moda de Latinoamérica.
El desfile de la pasarela de los Diseñadores de Moda de Latinoamérica se llenó de brillantes colores y formas con la presentación de la española Agatha Ruiz de la Prada que abrió el evento y fiel a su estilo llevó un arcoiris a la pasarela de este evento, que este año celebra su décima edición. Rosado intenso, amarillo, verde limón y oscuro, rojo, azul, blanco y naranja y atrevida combinación de colores, muy clásico Ruiz de la Prada, desfilaron por esta pasarela en un evento dedicado solo a creativos latinoamericanos que buscan un espacio en este competido mercado neoyorquino. Desde hace cuatro años la española se unió a Diseñadores de Moda de Latinoamérica, evento que comenzó como el Uptown Fashion Week en la comunidad del Alto Manhattan, creado por la dominicana Albania Rosario, para los que se ha convertido en una madrina y su imagen.
«La comunidad latina esta cogiendo un poderío en Nueva York que es impresionante y yo estoy contenta de ser parte de esta comunidad», dijo en entrevista con Efe. Opinó que en una ciudad como Nueva York, donde el gris y negro son parte del día a día de sus habitantes, los colores llegaron a la pasarela de esta ciudad con los diseñadores latinos. «Los latinos traen la alegría, esta clarísimo», afirmó.
A tono con la temporada otoño invierno 2020-2021, su propuesta de se compuso de suéters, sudaderas sobre la cintura o a nivel de la cadera, siempre holgadas, pantalones, algunos con las estrellas que han estado presentes a través de sus colecciones, pero también de faldas acampanadas adornadas con botones de diversos colores y bolsillos sobrepuestos. La colección, confeccionada en exclusiva para esta pasarela en Nueva York, según dijo a Efe Ruiz de la Prada, se compuso además de vestidos oversize, muy cómodos y juveniles y otros con volantes amplios. Toda las modelos lucieron un diadema de corazón, símbolo distintivo también de su marca, en una colección que estuvo complementada por zapatos de plataforma de brillantes colores porque para la diseñadora más conocida de España, el color es felicidad.
«Intento ser fiel a mí misma. Lo importante de mi estilo es que te puede gustar o no, pero imposible no reconocerlo», aseguró. «La ilusión que tengo es que hay muchos vestidos en esta colección que son sólo para Nueva York», destacó. «Ojalá que algún día pueda venir con mis trajes más estrafalarios» a esta ciudad, comentó la modista que cerró su desfile con un vestido con un enorme corazón rojo sobre blanco, a tono con el cercano Día de la Amistad o de los Enamorados como muchos le llaman, el próximo 14 de febrero. Ruiz de la Prada aseguró además a Efe que tras este desfile se dedicará a hacer más colecciones «todo el tiempo» y presentarlas en pequeños desfiles.