El artista venezolano, Andrés Celis, se ha dedicado por más de 30 años al trabajo de pintura y soldadura en el área automotriz. Desde hace siete años, decidió crear lo que él ha denominado “Arte desde mi oficio”, una propuesta en la que fusiona conocimientos de metales, madera y pintura para armar esculturas en forma de instrumentos musicales.
“La esencia de mi arte es el color, la forma y la incorporación de partes recicladas de instrumentos musicales en desuso”, explica.
Oriundo de Caracas y con una base en estudios de administración, Celis es capaz de tomar entre sus manos un instrumento abandonado y convertirlo en una pieza de arte única. Todas sus obras son exclusivas. “Estudié administración, pero tengo un taller de pintura automotriz. Al principio, este arte lo veía como un ‘hobbie’ y los objetos que hacía eran para mí o para regalos. Con el tiempo, empecé a profundizar en la parte artística, hasta que logré todo lo que estoy creando ahora”.
Cuatros, bandolinas, guitarras acústicas y eléctricas protagonizan las obras de este artista. “Empecé a conseguir instrumentos que estaban en desuso con amigos y con personas que me los traían al taller. He hecho cuatros, bandolinas, guitarras acústicas y eléctricas, entre otros (…) Dependiendo del estado en el que se encuentre el instrumento, a veces utilizo solo los accesorios, como de repente puedo utilizar el diapasón u otra parte que me sirva”, agrega.
“Pienso que si la música es arte, honrar a los instrumentos, es otra forma de hacerlos sonar”, asegura.
En el año 2007, inició la producción de obras para la venta. “Empecé con unos ‘coquitos’ de diferentes colores, luego introduje frutas, y actualmente trabajo con los instrumentos. Ahora estoy haciendo unos en metal. Hasta la fecha he vendido 1500 piezas… Cada instrumento me lleva hacerlo en al menos 3 o 4 semanas”, cuenta el artista caraqueño.
Celis ha participado en homenajes al ‘Tío Simón’ y una de sus piezas las exhibe Bettzimar Díaz, todos los domingos, en su programa de televisión. “En el 2012, un grupo de estudiantes de la universidad Monte Ávila, en Caracas, me invitó a una exposición que era en homenaje a Simón Díaz y lo que se me vino a la mente fue un cuatro. El instrumento gustó mucho y casualmente es el cuatro que aparece los domingos en el programa Cuando las ganas se juntan, de Bettzimar Díaz”.
Este innovador artista elabora el cuerpo del instrumento en madera e incorpora accesorios (las clavijas, los trastes, la cejilla, el clavijero y el puente) del original. Sus obras son realizadas a mano, totalmente en madera, por eso logra una superficie uniforme tipo vitrificado.
“Los cuatros son totalmente hechos en madera y los accesorios son de cuatros reales. El cajón si lo hago yo completamente, lo tengo que tallar y armar en bloques, para que se vea como si se hubiese armado en 4 o 5 pedazos. El violín si lo hago con resina y madera, y el hierro lo utilizo en otras esculturas. Estas piezas de instrumentos no producen ningún tipo de sonido porque no hay acústica”, expone.
El venezolano expresa que cada pieza que hace es única y el renacer de un objeto que estaba abandonado. “Me gusta mucho crear. Me imagino algo y busco la manera de hacerlo (…) El arte es ensayo y error… Es otro mundo, es una cosa muy bonita y totalmente distinta (…) Siento que cada obra que hago es un trazo de alma y un renacer de un objeto perdido”.
Comenta que en este momento está enfocado en la creación de una pieza que donará en la subasta de la Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección (Fundana), tentativamente para el mes de noviembre.
Andrés Celis también ha logrado ocupar espacios en importantes galerías de Venezuela y en Norteamérica. “Tengo varias galerías en Caracas y estoy trabajando con dos más en Estados Unidos. Me invitaron a una exposición en Miami y aspiro a participar ahí con unas piezas nuevas que estoy creando”, afirma.
En el país, su arte se puede apreciar en Galería Arte Innovador, de Paseo El Hatillo, Galería Freites y Soho Art Gallery, entre otras. “Para mí el arte es una forma de expresar libremente mi imaginación”, dice con entusiasmo. “A través de las redes sociales también observo la reacción y percepción de los usuarios acerca de mis obras, su aceptación, lo que más les gusta y voy probando”, agrega el artista.