Este 22 de enero se recuerda al grande Serguéi Eisenstein, un director, montador y teórico cinematográfico que con su teoría del montaje marcó la historia del cine a través de sus diversos aportes.
Conocido como un maestro en las filmaciones, Eisenstein, revolucionó la industria cuando el cine apenas estaba en sus comienzos, pues su influencia para hacer escenografías y montajes que iban más allá de lo convencional, le abrieron la puerta para innovar y generar cambios que han transcendido en el tiempo.
Oriundo de Riga, Letonia, y nacido el 22 de enero 1898, desde pequeño este montador tuvo inclinaciones por el dibujo y la arquitectura, su profesión de base. Después de diversas experiencias y el contacto directo con el teatro, más tarde fue director e intérprete de diversos espectáculos, por lo que se instaló en Moscú para ejercitar sus habilidades de pintura en los escenarios teatrales.
Sin embargo, la plataforma de su internacionalización fue el cine, mundo en el que incursionó como pionero en el uso de los montajes que, a su juicio, eran los más ideales para tocar las emociones de las audiencias.
