Marina Vidal es mesera y cantante. Mantiene una relación amorosa con Orlando Castro, 20 años mayor que ella, separado y con hijos.Recién comienzan a convivir en el apartamento del empresario. Justo el día del cumpleaños de ella, tras celebrar en un restaurante y después tener relaciones sexuales, Orlando comienza a sentirse mal. Marina lo lleva a la emergencia de una clínica, pero no logra salvarle. El duelo por la pérdida de su amado se ve truncado inmediatamente ante las sospechas por su muerte en el centro asistencial y por la policía.
Es que Marina es transexual. Y la familia de Orlando, excepto un hermano, no solo la rechaza, la aborrece. Le toca así enfrentar con sobriedad, serenidad y orgullo por su condición a todos, a sus desprecios, reproches, pérdidas materiales e, incluso, violencia, así como a la discriminación y prejuicios sociales, para demostrarles que es fuerte, valiente, fantástica.
Es la desafiante, polémica e, incluso, necesaria, trama de la película chilena Una mujer fantástica. Se trata de una dramática historia escrita por Sebastián Lelio y Gonzalo Maza, la quinta dirigida por Lelio, que triunfó en la reciente entrega del Oscar como mejor película extranjera. Se llevó al país austral su primera estatuilla de la academia en la categoría y la segunda para el cine chileno.
Un gran atractivo de la producción es la protagonización de la joven actriz chilena, también transexual, Daniela Vega, quien comenzó como asesora y terminó siendo la inspiración y encarnación del personaje. Su excelente desempeño le hizo merecedora de cinco galardones internacionales, además de sonar su nombre entre las posibles postuladas al Oscar como mejor actriz.



