Danny Ocean cantó Partidazo en la ceremonia inaugural del Mundial 2026
El Mundial de Fútbol 2026 comenzó este jueves 11 de junio en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, con una ceremonia cargada de referencias a la cultura…
El Mundial de Fútbol 2026 comenzó este jueves 11 de junio en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, con una ceremonia cargada de referencias a la cultura mesoamericana y la participación de artistas internacionales, entre ellos el venezolano Danny Ocean.
Una apertura con símbolos aztecas y mayas
El espectáculo arrancó con un saludo de bienvenida en varias lenguas indígenas, además de español e inglés. Después, una coreografía de bailarines con vestuarios inspirados en la indumentaria azteca y maya rindió homenaje al origen cultural del país anfitrión, que comparte la sede del torneo con Estados Unidos y Canadá.
En la cancha, una lona turquesa convirtió el terreno en un escenario ceremonial. Sobre ella, otro grupo de bailarines, con prendas doradas y plateadas, recreó el logo de esta edición en alusión a riquezas precoloniales como el oro y la plata.
Maná abrió la parte musical
La banda mexicana Maná fue la primera en salir a escena con la interpretación de Oye Mi Amor, tema de 1992, ante más de 80.000 espectadores presentes en el estadio.
Luego fue el turno de Danny Ocean, quien interpretó Partidazo, incluido en el Álbum Oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su presentación combinó una energía urbana y caribeña con el acompañamiento de bailarinas vestidas con coloridos trajes folclóricos.
Más adelante, Belinda y Los Ángeles Azules presentaron Por Ella. Después, las cámaras enfocaron unos Labubus, muñecos de peluche coleccionables con estética kawaii y viralizados en redes sociales, antes de dar paso a los reguetoneros colombianos J Balvin y Ryan Castro, con Qué Calor, Una a la vez e I Like It.
Shakira cerró la ceremonia
La ceremonia culminó con Shakira, quien junto al nigeriano Burna Boy presentó Dai Dai. La artista colombiana también será una de las figuras principales del primer espectáculo de medio tiempo en la historia de la final del Mundial, el próximo 19 de julio en el MetLife Arena, junto a Madonna y el grupo surcoreano BTS, en una modalidad de concierto que hasta ahora había estado reservada para el Super Bowl.