La organización noruega que supervisa el Nobel de la Paz dijo el martes que el concierto típicamente realizado tras la ceremonia de premiación anual no se llevará a cabo en 2018 para que el costoso evento pueda ser evaluado.
El director del Instituto del Nobel, Olav Njolstad, dijo que el homenaje musical al laureado Nobel fue puesto en “licencia temporal”, una decisión que “emerge de un deseo por repensar el formato y contenido del concierto, pero que también refleja la desafiante situación financiera” del mismo.
El espectáculo, realizado por primera vez en 1994, ha atraído a grandes nombres de la industria del entretenimiento, como Lionel Richie, Bon Jovi, Aretha Franklin y Mary J. Blige.
“Las preferencias mediáticas de la gente han atravesado cambios radicales desde el primer concierto en 1994. Esto es algo de lo cual los organizadores y productores del concierto están profundamente conscientes”, dijo Njolstad en un comunicado. “Hemos tenido dificultades para mantener un nivel apropiado de financiamiento y queremos aprovechar el próximo año para desarrollar un nuevo formato”.
