La cinta llega a salas este jueves 22 y repasa la transición tras la muerte de Gómez y el ascenso de López Contreras.
El historiador y cineasta venezolano Carlos Oteyza vuelve al formato documental con 1936: el año en que se perdió el miedo al poder, una película que se estrenará en cines este jueves 22 de octubre.
Una mirada a la transición política
La historia se ubica en el período abierto tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, quien estuvo 27 años en el poder, y la llegada a la presidencia de Eleazar López Contreras. Oteyza señaló que fue una etapa de cambios profundos, con protagonismo de los jóvenes de la Generación del 28.
“Muere Gómez, llega López y el país se abre porque la prensa entra en un periodo que no había conocido, que es la libertad de expresión y se fundan nuevos periódicos. Y comienzan a aparecer nuevas teorías políticas, teológicas, nuevas propuestas económicas”, dijo.
Durante una entrevista con El Carabobeño, el director y guionista recordó además la frase del escritor Mariano Picón Salas, quien sostuvo que el inicio del siglo XX en Venezuela arrancó en 1936, con la apertura política que permitió el fin del gomecismo.
Oteyza afirmó que “el país entró en un espíritu de optimismo” y que en ese tiempo hubo “una explosión de esperanza y alegría”, con la creación de partidos, sindicatos y asociaciones de mujeres.
Archivo, investigación y salas
La producción tomó un año, pero el documental se apoyó en décadas de investigación. Oteyza explicó que ya tenía parte del material desde su película de 1997, El General Eleazar López Contreras: La Transición.
También visitó las hemerotecas de la Academia Nacional de la Historia y de la Biblioteca Nacional para buscar datos e imágenes de periódicos como El Universal, La Esfera, El Heraldo, El Impulso y Panorama. El trabajo final reúne más de 400 titulares de prensa y archivos restaurados en resolución 4K, con una duración de 73 minutos.
La película estará disponible en salas de Cines Unidos de Valencia, Caracas, Maracaibo, Maracay, Puerto Ordaz y San Cristóbal. Oteyza estuvo a cargo del guion y la dirección; Laura Caldera Millán asumió la producción general, la asistencia de dirección y la imagen gráfica; Mariana Cardozo llevó la asistencia de producción e investigación, e Ildemaro González hizo el montaje. La música fue de Daniel Espinoza, la mezcla y el diseño sonoro de Valentina Armas, la animación y la posproducción de Charles Ocando y la locución de Sócrates Serrano.
Para Oteyza, la cinta no ofrece respuestas, pero sí paralelismos entre 1936 y el presente, y una invitación a pensar el futuro de Venezuela.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.