Escenario que pisan, escenario que devoran. No en vano llevan 25 años siendo los reyes del rock en Venezuela. Un nuevo disco y una gira de conciertos que recorre gran parte del país los trae de vuelta a la palestra, aunque nunca se han ido por completo. Pasaron cinco años para que lanzaran un álbum inédito, pero bien dicen por ahí que lo bueno se hace esperar. El compacto, titulado simplemente 8 (por ser el octavo), contiene 10 temas escritos por Azier Cazalis y ya comienza a apoderarse de los primeros lugares de preferencia, una costumbre en Caramelos de Cianuro, que prepara su regreso a Maracaibo con un concierto que hará vibrar a sus seguidores el 17 de noviembre en el Aula Magna de la Uru.
—¿Por qué pasó tanto tiempo para escuchar un disco nuevo? —Lo que pasa es que nuestro disco anterior nos dio como un piso para sonar por bastante tiempos. Los sencillos funcionaron bien, y en cierta parte, nutrió nuestro repertorio como para no necesitar desesperadamente otro material. Sin embargo, me costó volver a agarrar el hilo para componer; creo que en la medida que pasan los años para los grupos, se hace más amplio el tiempo entre disco y disco. Ahora lo que estamos es pendiente de grabar los videos y cumplir con las presentaciones de nuestra gira.
—Hablando del pasar de los años, dicen que entre más tiempo transcurre, los músicos le se van volviendo más intransigentes y exigentes consigo mismos. ¿Está de acuerdo? —¡Claro que sí! Nos volvemos perfeccionistas y autocríticos, creo que ha sido el secreto para hacer proyectos que la gente aprecie. Primero te tiene que gustar a ti, el problema es que sin querer solemos ser suaves como críticos, por eso nos sacamos el chip del amor propio y nos metemos el de la objetividad. Fíjate que llegamos a ser crueles con nosotros mismos y a veces nos quedamos pegados en pensar que las cosas no están listas cuando sí lo están. Por otro lado, tratamos de no repetirnos, de hacer una propuesta nueva, tanto, que la gente se de cuenta de que algo cambió.
—Sin embargo, el sonido del rock es muy característico, no se pueden hacer mayores cambios, ¿ustedes cómo logran mostrarse diferentes en cada lanzamiento? —Lo que hacemos es retarnos como oyentes y buscar la forma de sorprender, sin perder la esencia. La música dice lo que somos y a veces somos muy cambiantes.
—El disco lo ocupó más a usted porque le tocó escribir 10 temas. Eso lo compromete mucho más… —El compromiso te reta a hacerlo mejor. A mi me gustan las canciones que hice y me siento orgulloso, a pesar de que a veces sienta que usé todos los trucos y recursos para hacer un tema.
—Maracaibo es para ustedes un público ya cautivo, han venido muchas veces, ¿con que sorprenderán al público el próximo 17 de noviembre? —Llevamos un disco muy diferente al anterior, iremos con elementos nuevos, es un trabajo en equipo preocupado por hacer un show especial al que le estamos apostando todo. Son casi 30 temas y por supuesto, los clásicos no van a quedar por fuera. Creo que será una gira que vale la pena presenciar.