La actriz italiana-mexicana y el actor argentino cuentan cómo cambiaron su mirada sobre la muerte tras vivir la tradición mexicana. Ambos relatan experiencias personales marcadas por la memoria y el…
Valentina Buzzurro y David Chocarro dicen que, antes de vivir en México, asociaban la muerte con dolor y tristeza permanente. Con el tiempo, ambos encontraron en el Día de Muertos una manera distinta de despedir y recordar a quienes ya no están.
La actriz, nacida en Italia y llegada a México a los nueve años, y el actor argentino, que arribó profesionalmente al país a los 30, reconocen que la celebración los tomó por sorpresa al principio. Les llamó la atención que en un mismo velorio pudiera haber música, colores y risas, siempre desde el respeto.
Dos miradas que cambiaron con la tradición mexicana
Buzzurro contó que en Italia sería impensable llevar a una ofrenda la foto de un fallecido y la comida que le gustaba. También recordó que en Toluca una prima va con su familia al panteón durante estos días y cena allí, algo que no puede explicar con facilidad a sus parientes italianos.
Chocarro, por su parte, dijo que en Argentina no recuerda haber ido a un funeral en el que la gente se la pasara bien. Para él, despedir a alguien con alegría le da paz, y considera que sería valioso que esa visión se extendiera más.
Ofrendas, recuerdos y experiencias personales
Buzzurro afirmó que cada año pone una ofrenda donde coloca los Taquis que le gustaban a una prima fallecida y pan para su abuelo. También dijo que recientemente perdió a un amigo muy querido, lo que la llevó a valorar aún más esa tradición.
Chocarro señaló que no coloca altar, aunque ha pensado hacerlo. Sí confesó que come mucho pan de muerto y que le gustaría que se vendiera todo el año, porque le parece delicioso con café.
Ambos también hablaron de experiencias que interpretan como sobrenaturales. Chocarro recordó a Santito, un perro callejero que adoptó mientras grababa una serie, y dijo que, tras su muerte, una grabación inesperada de “La Macarena” al día siguiente lo emocionó profundamente. Buzzurro, en tanto, aseguró que a los 11 años vio a una tía fallecida durante unas vacaciones en Italia y que años después su prima confirmó haber visto lo mismo.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.