Claves
- —Bulevar entra en su último fin de semana en el Centro Cultural Chacao, con funciones desde este viernes a las 7:30 pm.
- —El montaje de Orlando Arocha está inspirado en el Boulevard du Crime de París y reúne seis historias cortas.
- —Es una coproducción del Teatro del Contrajuego y Partenón Producciones, con apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela.
Entre telones de terciopelo rojo, luces de gran formato y música en vivo, Bulevar se despide este fin de semana en el Centro Cultural Chacao con una propuesta que combina enredos, vestuario de época, maquillaje exagerado y una mirada áspera sobre las contradicciones humanas.
Dirigida por Orlando Arocha e inspirada en el mítico Boulevard du Crime de París, la pieza reúne a Caridad Canelón, José Manuel Suárez, Rafael Romero, Claudia Rojas, Ricardo Nortier, Marielena González y Andrés Nanes en un espectáculo que, según su planteamiento, busca funcionar como un espejo del ser humano.
La obra está conformada por seis historias cortas y despliega una maquinaria de humor acelerado, canciones, coreografías vistosas y un tipo de comedia que no se conforma con el chiste fácil. Sus conflictos atraviesan desde la infidelidad hasta la corrupción, siempre desde la seriedad con la que los personajes viven sus tragedias cotidianas.

La referencia histórica está en el Boulevard du Temple, donde a finales del siglo XIX se representaban numerosas obras sobre asesinatos y grandes dramas de muerte, hasta que el sitio quedó bautizado, con humor, como el Bulevar del crimen. De allí, explica Arocha, surgieron tres grandes autores: Eugène Labiche, Georges Courteline y Georges Feydeau, nombres centrales del vodevil.
Para esta versión, Arocha escogió cuatro piezas del siglo XIX y dos más recientes que consideró pequeñas joyas del humor. Las acompañó con canciones de la época, sobre todo de la opereta y del cabaret francés, con la intención de construir un panorama general de ese teatro y de sus herederos en el siglo XX.
Rafael Romero se transforma hasta cuatro veces en escena
Rafael Romero llegó al elenco gracias a José Manuel Suárez y, como el resto del reparto, interpreta varios personajes. En escena, se transforma hasta cuatro veces para encarnar a un padre tímido, un jefe gruñón, un alcalde corrupto y un galán de telenovela dentro de una historia con tono futurista e irónico.
Los ensayos duraron poco más de un mes y se extendieron de lunes a viernes, con jornadas de 7 horas diarias. El reto no fue solo actoral: también exigió canto, baile y una coordinación precisa para que cada transición entre historias mantuviera el ritmo de la comedia.
Para Romero, Bulevar es un vodevil y también un cabaret que remite a los sainetes, pero en francés. Aunque el elenco no habla en ese idioma, los textos evocan de principio a fin la comedia francesa y, al mismo tiempo, hacen una denuncia de problemas sociales y familiares con un tempo muy acelerado y muy divertido.

Caridad Canelón, por su parte, dice que fue su primer proyecto en el que pudo trabajar el teatro de la farsa y el absurdo después de una larga trayectoria artística. También fue la primera vez que trabajó dirigida por Orlando Arocha. En la obra interpreta a varios personajes y canta frente al público como una ebria en una de las transiciones más jocosas del montaje.
La actriz asegura que el desafío estuvo en el ritmo, en los cambios de vestuario y en una estructura que obliga a entrar y salir del juego escénico con rapidez. En su experiencia, el humor de la obra no depende de malas palabras, sino de situaciones que el público reconoce y comprende desde la primera escena.
«Es importante que el público sepa que al reír se va acompañado siempre de una reflexión, y ese es el mejor humor»
Orlando Arocha
La risa como una forma de reflexión
Arocha insiste en que traer a las tablas venezolanas textos reconocidos en Francia y vigentes en otras partes del mundo permite recordar que la risa no excluye la reflexión. Para él, el mejor humor es el que devuelve una imagen de la persona y obliga a pensar sin soltar la risa.
El director también subraya que, en este tipo de teatro, el gran reto está en acertar con el ritmo y el tempo. Los actores deben entrar en una tónica farsesca sin perder lo natural ni lo dramático, porque, en sus palabras, si no hay drama, no hay risa.

Desde la experiencia de Canelón, una de las claves estuvo en asumir que los personajes hablan en serio y no se perciben a sí mismos como cómicos. Ese enfoque, dice, permite que la situación produzca risa en el espectador y, a la vez, abra espacio para la reflexión sobre lo que ve en escena.
Romero agrega que Bulevar forma parte de esos clásicos que no deben pasar de moda ni quedar en el olvido. Sostiene que, aunque la tendencia vaya hacia una comedia ligera, el teatro necesita sostener obras con contenido, buen nivel actoral y una puesta en escena vistosa desde que se abre el telón.
Un servicio para el público y para los actores
Para Canelón, el teatro sigue siendo un servicio. Dice que cada función crea una retroalimentación entre la sala y el escenario, y que ese intercambio deja a todos con la sensación de haber compartido algo común en el mismo momento.
El público, añade Arocha, ha reaccionado con sorpresa ante el nivel de espectáculo que ofrece la obra. Eso, afirma, es posible gracias a que el Centro Cultural Chacao ha abierto sus puertas a La Caja de Fósforos desde hace varios años, en una línea de trabajo que apuesta por un humor inteligente y de mucha punta.
Con música, cambios rápidos, personajes múltiples y una tradición cómica que dialoga con el sainete venezolano, Bulevar cierra su paso por cartelera con la premisa que la sostiene desde el inicio: reír para mirarse mejor.
La obra tendrá su último fin de semana este viernes a las 7:30 pm y, el sábado y el domingo, doble función: 4:00 pm y 7:30 pm, y 11:30 am y 4:00 pm, respectivamente.
