Miguel Bosé no suele resignarse a muchas cosas, pero si hay algo que el astro español se toma con suma paciencia es el hecho de que lo nominen constantemente a los Latin Grammy pero que apenas lo hayan premiado.
«Soy el más nominado de la historia y el que menos Latin Grammy tiene. Por ahí menos incluso que Carlos Vives», bromeó el astro español, quien en 2002 ganó el gramófono dorado al mejor álbum pop vocal masculino por «Sereno».
Como es de esperarse, las tres nuevas postulaciones que obtuvo recientemente — a álbum del año y mejor álbum vocal pop por «Amo» y a grabación del año por «Encanto» — las recibe del mismo modo. Gane o no, asistirá gustoso a la ceremonia en Las Vegas en noviembre por el simple hecho de reencontrarse con viejos amigos y colegas.
«Las nominaciones que tengo son de las más importantes y abarcan a todos los equipos, porque tiene que ver hasta el chico que me trajo el café por la mañana, que también hizo parte de que estuviera despierto y de buen humor en el estudio, hasta los ingenieros que lo grabaron», dijo Bosé el miércoles en una conferencia de prensa en la Ciudad de México, donde anunció los detalles del final de su gira «Amo Tour» por el país.