Beyoncé abrió las puertas de su intimidad para hablar sobre el difícil nacimiento de sus mellizos el año pasado y cómo eso cambió su cuerpo, contando que había aceptado sus curvas y no estaba apurada por recuperar su antigua figura.
La cantante del álbum «Lemonade», de 36 años, quien resguarda ferozmente su privacidad y rara vez da entrevistas, habló de su vida personal en la edición de septiembre de la revista Vogue, en la que aparece en portada con poco maquillaje.
«Tengo un poco de panza de mami y no tengo apuro por deshacerme de ella», dijo Beyoncé en una entrevista difundida el lunes. «Pienso que es real. Cuando esté lista para tener abdominales (…) me romperé el alma hasta conseguirlos», agregó.
La cantante dijo que pesaba 98,8 kilos cuando se sometió a una cesárea de emergencia para dar a luz a sus mellizos Rumi y Sir en junio de 2017 y decidió darse tiempo para recuperarse en lugar de apresurarse a perder el peso del embarazo.
