La cuarta entrega de Toy Story pone énfasis en la mujer, y según el director Josh Cooley y el productor Jonas Rivera esto no obedece a ninguna moda, solo es el resultado de cinco años de trabajo en un mercado laboral en donde las mujeres han alcanzado una evolución.
“No tratamos de buscar una agenda, sólo queríamos que fuera real, teníamos un grupo de animadoras que se concentraban en trabajar en Betty y los otros papeles femeninos, nos corrían para pensar en cómo hacerlas, no querían estereotipos, buscaban algo real”, mencionó Rivera citado por el portal de El Heraldo de México.
Para todo el equipo era importante el regreso de Betty, la ovejera, porque después de varios análisis, notaron que no sale mucho, pero en la primera cinta tuvo gran peso en las decisiones de Woody, y sintieron que era importante traerla a esta historia y aunque buscaron que brillará en esa entrega, no lo hicieron por responder a una agenda.
“Betty se vuelve el catalizador de Woody, sin ella él no tendría ese nivel y puedo asegurarles que lo más grande que le pasa al vaquero es la segunda vez que se encuentra con ella, que es en esta película”, agregó Jonas.
