Una velada de fervor chiquinquireño con los corazones abiertos a la bondad. Así se vivió la noche del viernes el concierto Ofrenda de Amor, el primer evento en su estilo a beneficio de las obras sociales de la Parroquia Eclesiástica Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan de Dios.
Sentimiento Nacional, Ronald Borjas y Rafael “El Pollo” Brito ofrecieron un espectáculo con más de una treintena de canciones que pusieron a bailar a las 500 personas que, con su entrada, hicieron un aporte al templo mariano, anclado en el centro de Maracaibo.
La fiesta comenzó a las 9:30 de la noche en el Gran Salón del hotel Intercontinental de la capital zuliana. El animador Leonardo Villalobos, a través de un video, dio la bienvenida al público y lamentó no estar físicamente. Seguidamente, presentó a la periodista Elianta Quintero, quien animó el show.
“Esto, más que un concierto, es una ayuda. El maracucho cuando nace ya está endeudado con la Virgen”, expresó el vocalista de Sentimiento Nacional, Ricardo Hernández, antes de cantar Movidita y Amor de primavera. Él y su banda fueron los primeros en deleitar con su talento durante una hora con temas como Regálame tu amor, Cepilla’o y Pastelero, entre otras.
El zuliano Ronald Borjas fue recibido con una lluvia de aplausos a las 11:35 pm cuando sonaron los acordes de «Te doy mi voz», coreado con delirio por sus admiradores. Siguieron los temas Eres más y Me muero de ganas. “¡Una bulla para la Virgen de Chiquinquirá!”, pidió desde el escenario recibiendo una efusiva repuesta. Siguió con más éxitos y presentó “Pasatiempo”, una bachata que estará en su próximo disco.
Sentimiento Nacional abrió el espectáculo, que se extendió hasta las 3:30 de la madrugada del sábado.
Ronald Borjas cautivó y emocionó a sus fans con sus éxitos y los temas que cantó con Guaco.
Todavía había mucha energía en el público y, a la 1:30 de la mañana, recibió con entusiasmo a Rafael “El Pollo” Brito, quien regaló un variado repertorio de salsa, bolero y temas de Tito Rodríguez.
El momento emotivo de la noche se vivió a las 2:43 am cuando, sobre los hombros de los Servidores María, entró la Réplica de la Chinita y Brito apareció vestido con el distintivo traje blanco de los hombres de la sociedad religiosa. Hubo una sentida ovación a la Patrona y las lágrimas aparecieron en los rostros de algunos, profundamente emocionados ante la procesión de la Tablita hasta un costado del escenario y la interpretación de la gaita “La elegida” en la voz del caraqueño.
“En el traje que carga “El Pollo” hay una medalla de la Virgen –contó el párroco de la Basílica, Eleuterio Cueva, señalando sobre el pecho del artista-. Es de las que se repartieron en 1942, cuando se realizó su coronación. La hemos desincorporado de los tesoros de la Virgen para que lo cargue un hijo predilecto de María de Chiquinquirá”.
El fervor chiquinquireño hizo vibrar los corazones de los presentes, que corearon cada canción de la inolvidable serenata mariana. Ricardo Hernández y Ronald Borjas también rindieron homenaje a la Dama del Saladillo. Como sorpresa, el zuliano Ricardo Cepeda también se unió a los cantores y entre otras clásicas gaitas, honró a la Chinita con “Reina morena”. A las 3:30 am, con aplausos y vivas, despidieron a la Madre del Zulia.
“El Pollo” Brito cantó salsa, boleros y gaitas.
El zuliano Ricardo Cepeda honró a la Patrona con “Reina morena”, entre otros clásicos de la gaita.
Confidencias detrás del escenario:
«Estoy feliz y contentísimo de participar en esta iniciativa. Estoy seguro que con el pasar de los años esto se convertirá en una tradición (…). Mi disposición fue inmediata y hablé con mi banda. Soy muy devoto de la Virgen porque me inculcaron en mi casa. Además, casi nací el día de ella, un 19 de noviembre», contó Ronald Borjas.
“Cuando apareció la Virgen lo que pasó antes dejó de existir”, dijo “El Pollo” al finalizar el evento. ¿Qué le agradece al a Virgen? “Son muchas cosas – expresó con el corazón un puño y los ojos aguarapados-. La salud de mis familiares, la superación de uno como artista y como persona. Cuando uno se equivoca, uno siente que ella lo está escuchando”.
Obras de la Parroquia Ntra. Sra. de Chiquinquirá y San Juan de Dios.
Antes del espectáculo, el párroco de la Basílica, Eleuterio Cueva, agradeció el apoyo de los medios de comunicación para la difusión de este evento, cuya boletería se vendió por completo.
«Estamos llenos de gratitud hacia los empresarios, hacia la feligresía y a todos aquellos que están colaborando y poniendo su granito de arena para esta actividad artístico musical (…). Cuando se pensó en esto muchos dijeron ‘no se puede’, pero los mismos artistas nos motivaron porque conocen a su público y la calidad de su interpretación. Eso nos motivó a hacer realidad esta primera ofrenda de amor».
El sacerdote explicó que los recursos que se recauden de este concierto serán destinados a tres obras: la culminación de la casa de residencia de las religiosas en el barrio El Brillante, en la vía La Sibucara, la cual será inaugurada el 26 de julio. En segundo lugar, se pagará todo lo necesario para la Bajada de la Virgen de la Chinita, el 31 de octubre. Y, en tercer lugar, se construirá la placa de concreto de 100 metros cuadrados necesaria para salones destinados a la catequesis en la Basílica.