La cantante mexicana ha pasado casi 30 veces por quirófano para solucionar el problema de infección que le causó una cirugía plástica hecha hace años.
Desde el hospital y con la mejor de sus sonrisas, Alejandra Guzmán comunicaba a sus seguidores en redes que volvía a ponerse en manos del doctor. Y no precisamente para hacerse algún arreglito estético, sino para solucionar uno que le hicieron hace años y que ha tenido terribles consecuencias en su cuerpo.
Tal y como ella misma contaba al programa Al Rojo Vivo de María Celeste, en Telemundo, todo este proceso de casi treinta operaciones por infecciones y problemas ha sido tremendamente doloroso.
“Ya he perdido la cuenta”, empezó diciendo del número de intervenciones que ha tenido. “Es increíble porque siguen haciendo esta locura a la gente y realmente es mucho dolor. Es increíble lo rápido que se puede infectar y lo tienen que sacar del cuerpo porque lo está rechazando. Hay fiebre, hay mucho malestar, mucho dolor y sacamos una bola de 15 centímetros”, ha expresado la cantante, según informó Peopel en Español.
