Foto: Agencias
En República Dominicana son las 3:00 de la tarde y Daniel Sarcos camina con su maleta por todo el Aeropuerto Internacional Las Américas, de Santo Domingo. Su próximo destino sería Miami, donde esta mañana bien temprano grabaría el programa Un nuevo día.
El domingo, el animador zuliano apenas terminó de grabar su show dominical cuando corrió a tomar su avión. Definitivamente no es un desconocido en el país caribeño. Desde que atendió la llamada de PANORAMA tuvo que torear con unos cuantos “¿me permites una foto?”. Por lo menos era lo que se escuchaba cada vez que interrumpía la conversación.
Por suerte pudimos completar nuestro cuestionario, en el que Sarcos habló de su reciente película Los paracaidistas, de la propuesta que tiene para grabar en Maracaibo “El malquerido” y de los rumores insistentes sobre el embarazo de su novia, la venezolana Alessandra Villegas.
—Nuevamente en el cine y como protagonista. ¿Le agarró el gustico? —Fíjate que me ha gustado, creo que desde siempre me llamó la atención la actuación. Mi anterior película, Un macho de mujer, fue como un trampolín que me trajo hasta acá. Para mí era una asignatura pendiente regresar al cine, entonces me ofrecieron el personaje sin necesidad de hacer casting.
—¿Transmitirán la película en otros mercados como Estados Unidos y Venezuela? —El tema es que primero se hace el negocio en República Dominicana, luego a finales de marzo o principios de abril llega a Puerto Rico que es el segundo mercado inmediato. Después va para Estados Unidos y bueno, ya Elías (su mánager) está en conversaciones para lograr su transmisión en las pantallas venezolanas.
—Aparte de actuar, también canta en la cinta. ¿No se da por vencido en la música? —Bueno hermano, tú sabes que yo soy necio (risas). Lo hago porque me apasionada la música y nunca me lo he tomado en serio.
—¿Y qué sabe hacer mejor?, ¿actuar o cantar? —(Risas) Creo que ninguna de las dos cosas. Aunque la música siempre me ha acercado a los medios.
—En el filme interpreta a Leo, un hombre que se propone asistir a fiestas sin ser invitado para salir de una depresión y lograr un récord. ¿Usted también ha llegado a un lugar sin invitación? —¡Por supuesto! Imagínate que me llamaban el terror de las fiestas de San Francisco y La Coromoto. Yo era el primer chicharrón de las rumbas. Un colao profesional.
—¿Le ha tocado caer como paracaidista en el plano profesional —Sí. Ya ves que uno nunca tiene nada seguro. La gente que toma riesgos en la vida tiene alma de paracaidista.
—¿Cuando llegó a “Sábado Sensacional” fue un paracaidista? —Esa pregunta se la tendrías que hacer a quien tomó la decisión de contratarme. Aunque sé que mucha gente no estuvo de acuerdo con mi ingreso.
—Los personajes de la cinta lo arriesgan todo por la fama y el dinero. ¿Lo ha hecho alguna vez? —La verdad es que mi vocación nunca ha sido ser famoso.
—¿Y rico? —(Risas). Lo que pasa es el que el reconocimiento y el dinero es el resultado de lo que me gusta hacer: entretener. Yo no tengo avaricia ni desesperación por ser popular. Trabajo en lo que agrada y lo que tengo es una añadidura.
—Estaba contemplado para actuar en la película El malquerido, ¿qué pasó con esa propuesta? —Tuve un acercamiento maravilloso y me emocionó mucho cuando Diego Rísquez me pidió que interpretara a mi papá dentro de la trama. Es que mi padre fue amigo y uno de los abogados que tantas veces defendió y dio la cara por Felipe Pirela. Me encantó la oferta, pero hasta ahora no se ha acordado nada. Sin embargo me encantaría. Yo no lo he descartado del todo. No sé si los productores aún están interesados.
—¿Bajo que condiciones filmaría ese proyecto? —Todo dependería de mis tiempos porque siempre estoy entre República Dominicana y Estados Unidos.
—Por ahí se rumoró que su novia, Alessandra Villegas, está embarazada. ¿Es cierto? —No, no. Todavía no. En cualquier momento los sorprendemos porque quiero ser papá otra vez. Pero no, lo del embarazo son rumores. —Lo mismo me dijo cuando Chiqui esperaba a Carlota… —(Risas). No chico. Eso sí fue una sorpresa. O sea, no sabía. Y bueno, es muy difícil negar un embarazo. Las barrigas no mienten.