La administración de Donald Trump desclasificó el jueves 16 de julio una serie de documentos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos sobre los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela. Los archivos reúnen informes recabados entre 2004 y 2020.

Reportes sobre elecciones y voto electrónico

El documento lleva por título “Resumen de informes de inteligencia seleccionados de 2004 a 2020 sobre las capacidades de Venezuela para manipular el voto electrónico” e incorpora reportes sobre posibles manipulaciones electorales bajo ambos gobiernos.

Los informes no se limitan a Venezuela: también recogen presuntos intentos de influir en procesos electorales internacionales, incluso en Estados Unidos.

La CIA reunió reportes sobre votación en Chávez y Maduro

Cronológicamente, la CIA incluye un informe de 2004 sobre la intención de Hugo Chávez de impedir la reelección de George W. Bush, una acción que la agencia interpretó como un intento de incidir en la política interna estadounidense.

Ese dato fue incorporado en la Evaluación Nacional de Amenazas de 2006, que también calificó la adquisición de la empresa estadounidense Squoia Voting System por parte de Smartmatic como una amenaza “moderada” para la seguridad nacional por sus presuntos vínculos con el gobierno venezolano. Smartmatic prestó servicios tecnológicos para las elecciones en Venezuela entre 2004 y 2017.

Lo que dijeron los informes sobre 2012 y 2020

La CIA incluyó un reporte sobre las elecciones presidenciales venezolanas de 2012. Ese informe detalló reuniones entre la Dirección de Contrainteligencia Militar, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional y Smartmatic, en las que presuntamente se habría diseñado un plan para alterar los resultados.

La CIA reunió reportes sobre votación en Chávez y Maduro

Según el documento, la manipulación se haría con la instalación de al menos 300 máquinas preprogramadas en zonas que tradicionalmente favorecían al gobierno de Chávez, con la meta de asegurar al menos 1,5 millones de votos adicionales. Una fuente citada en uno de los reportes aseguró que Chávez felicitó al equipo que ejecutó el plan tras ganar la elección.

Pese a ello, la CIA concluyó que no existía ninguna prueba tangible de manipulación en los resultados de las elecciones presidenciales de 2012 y aclaró que los documentos se limitaban a reportes de inteligencia.

En septiembre de 2020, otro reporte mencionó información sobre un presunto plan para manipular las elecciones parlamentarias de Venezuela celebradas en diciembre de ese año. El texto hablaba del desarrollo de una segunda máquina de votación virtual capaz de sustituir a la máquina legítima en los centros de votación.

Ese procedimiento, según el reporte, habría permitido alterar resultados en tiempo real mientras se eludían los procesos tradicionales de auditoría. También mencionó el uso de sistemas de inteligencia artificial en los equipos tecnológicos para alterar el conteo y generar comprobantes que parecieran legítimos.

La CIA reunió reportes sobre votación en Chávez y Maduro

Trump, la CIA y las dudas sobre fraude en Estados Unidos

Durante su intervención del 16 de julio, Trump dijo que los documentos desclasificados demostraban que durante años se ocultó información sobre presuntos intentos de interferencia extranjera en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020. Sus declaraciones generaron interpretaciones diversas, en especial por las referencias a China y Venezuela.

Aunque Trump aseguró que los archivos respaldan sus denuncias sobre manipulación electoral, el contenido divulgado muestra un panorama más complejo. Los reportes incluyen evaluaciones de inteligencia, análisis sobre posibles amenazas y referencias a actores extranjeros, pero no sostienen de manera uniforme que haya existido una alteración comprobada de los resultados en Estados Unidos.

El material difundido sí recoge informes sobre posibles actividades de inteligencia de gobiernos extranjeros. Algunos analizan acciones atribuidas a China y otros hacen referencia a Venezuela y a antecedentes ligados con sistemas de votación electrónica. Sin embargo, los documentos no establecen de forma concluyente que Venezuela haya manipulado las elecciones presidenciales estadounidenses ni presentan evidencia pública de que un actor extranjero haya cambiado el resultado de los comicios de 2020.

Además, parte del material permanece censurado, por lo que no es posible conocer el contenido íntegro de algunas evaluaciones. Un análisis de los reportes concluyó que no existían pruebas suficientes para afirmar que actores extranjeros alteraron el resultado de las elecciones de 2020.