La papeleta indígena abre un escenario inédito en los comicios del 29 de noviembre: una sola candidata podría ganar, o perder frente al nulo y obligar a repetir la votación.
El 29 de noviembre, los ecuatorianos votarán para escoger a los siete integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, en una elección marcada por tres papeletas y por la posibilidad de que el voto nulo o en blanco cambie el resultado en la representación de pueblos y nacionalidades indígenas.
Una papeleta con una sola aspirante
El Consejo Nacional Electoral calificó 65 candidaturas para el periodo 2027-2031. En las dos papeletas principales, los electores podrán marcar hasta tres candidatos de la lista de hombres y hasta tres de la lista de mujeres.
La tercera papeleta muestra el caso más singular: Martha Toapanta es la única candidata en representación de los pueblos y nacionalidades indígenas, luego de que cuarenta aspirantes fueran descalificados y solo ella superara el filtro de admisibilidad del órgano electoral.
Para este proceso, la Asamblea Nacional aprobó reformas a la Ley del CPCCS. La norma dispuso que la elección sea en circunscripción única, con una lista de mujeres, otra de hombres y una tercera para pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianos o montuvios, además de ecuatorianos en el exterior.
El orden de aparición de los nombres en las papeletas se definió por sorteo público. La legislación también permite votar por hasta siete candidatos; si el elector marca un octavo casillero, el voto queda anulado.
El riesgo de que el nulo pese más que los votos válidos
La candidatura única de Toapanta no garantiza el triunfo. En la última elección, en 2023, los votos nulos superaron a los obtenidos por los aspirantes de esa papeleta.
En ese conteo, los candidatos sumaron 6′440.962 votos válidos. Los nulos alcanzaron 2′716.332 y los blancos 1′844.226, para un total de 4′560.558 entre ambos.
El padrón de 2023 fue de 13′040.797 electores, con 11′005.422 personas que sufragaron y un ausentismo de 2′445.808. Para noviembre, el CNE identificó 13′827.643 votantes.
El jurista Medardo Oleas advirtió que la aspirante puede obtener una alta votación, pero también corre el riesgo de que el nulo resulte superior a los votos válidos y obligue a repetir la elección. Según el artículo 127 del Código de la Democracia, se consideran nulos los votos con marcas por más de un candidato, con expresiones de anulación o con tachaduras que demuestren la voluntad de invalidarlos; los que no tengan marca alguna se contabilizan como blancos.
Mauricio Alarcón, director de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo, cuestionó además la calificación de algunos aspirantes y apuntó a la reelección de una consejera, Johanna Verdezoto, a quien acusó de cambiar su identificación étnica entre un proceso y otro.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.