Economía

Venezuela podría admitir una deuda externa de $240.000 millones, según FT

A vibrant street protest in Venezuela, showcasing joyous participants holding a political figure's portrait amid flags and smiles.

Un reporte del Financial Times sitúa la deuda externa total de Venezuela en 240.000 millones de dólares, una cifra que supera por amplio margen las estimaciones que manejaba el mercado, entre 150.000 y 200.000 millones. De confirmarse, el monto colocaría al país frente a una reestructuración soberana de dimensiones inéditas y obligaría a rehacer por completo el cálculo sobre su capacidad de pago.

Un pasivo que va mucho más allá de los bonos

La parte mejor documentada del endeudamiento corresponde a los bonos emitidos por el Gobierno y por la petrolera estatal PDVSA, que sumarían alrededor de 60.000 millones de dólares. A eso se añadirían unos 40.000 millones en intereses acumulados desde el default de 2017. El resto del pasivo incluye laudos arbitrales, deudas comerciales y obligaciones contingentes acumuladas durante casi una década de aislamiento financiero internacional.

Con esa dimensión, el caso venezolano superaría el default griego de 2012, que hasta ahora figura entre las mayores reestructuraciones soberanas conocidas. Jorge Jraissati, presidente de Economic Inclusion Group, advirtió que 240.000 millones de dólares son «aproximadamente 70.000 millones más de lo que la mayoría de los analistas asumieron» y sostuvo que el tamaño del pasivo luce desproporcionado frente a la economía y a los ingresos petroleros recientes.

Asesoría financiera y negociación con acreedores

Para preparar el plan de viabilidad, Caracas cuenta con Centerview Partners como asesor financiero. El documento sería publicado durante los primeros días de julio y serviría como base para una negociación que la presidenta encargada Delcy Rodríguez aspira a cerrar antes de finales de 2026, con el objetivo de reabrir el acceso del país a los mercados internacionales.

El proceso, sin embargo, luce atípico por la ausencia del Fondo Monetario Internacional en la elaboración del análisis de sostenibilidad de la deuda. El organismo mantiene diálogo técnico regular con Caracas, pero no participa formalmente en la negociación, un punto que ha generado preocupación por la velocidad del ajuste y por la falta de un respaldo independiente que sustente la propuesta de quita. En su relación con el FMI, esa ausencia es una de las particularidades más señaladas del caso.

Economía más pequeña y menos dólares

El contexto macroeconómico también limita el margen de maniobra. La economía venezolana se habría contraído hasta unos 100.000 millones de dólares, muy por debajo de los 370.000 millones registrados en 2012, al cierre del gobierno de Hugo Chávez. Además, los ingresos petroleros del primer trimestre de 2026 sumaron 5.500 millones de dólares, según el Banco Central, una mejora frente al tramo final del gobierno de Maduro, pero todavía lejos de los niveles que permitirían una salida ordenada sin fuertes concesiones a los acreedores.

En el mercado, los bonos venezolanos cotizan actualmente alrededor de 55 centavos por dólar, un nivel que refleja cierta recuperación, aunque todavía incorpora dudas sobre los años de intereses impagos que también deberán discutirse en la negociación. Analistas como Jeff Grills, de Aegon Asset Management, consideran que el proceso completo podría extenderse hasta 2027.

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