La Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones, CASETEL, advirtió que la regulación de tarifas en Venezuela está limitando la inversión en infraestructura digital y ralentizando la expansión de redes 5G y fibra óptica.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 1.053,16 Bs y la tasa oficial del BCV en 875,65 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

El gremio sostuvo que, cuando los precios se fijan en bolívares y el tipo de cambio usado para facturar permanece congelado durante el ciclo de cobro, mientras los costos de reposición y operación siguen subiendo, los ingresos reales de las empresas se reducen.

Tarifas reguladas frenan inversión en telecomunicaciones

CASETEL plantea que ese desajuste funciona como un impuesto implícito sobre cada servicio prestado, porque recorta márgenes, deteriora la rentabilidad y encarece la expansión de operaciones.

La inversión pierde atractivo

En el diagnóstico del sector, el problema no se limita al ingreso inmediato. También afecta las decisiones de mediano y largo plazo, porque las telecomunicaciones requieren capital alto, recuperación lenta y previsibilidad para justificar nuevos proyectos.

La ampliación de redes de fibra óptica y el despliegue de estaciones base 5G dependen de expectativas razonables de rentabilidad futura. Si la regulación erosiona de forma repetida los ingresos reales, cae el incentivo para emprender nuevas obras y la expansión se concentra en zonas de menor riesgo.

Tarifas reguladas frenan inversión en telecomunicaciones

Los operadores más pequeños quedan más expuestos

La advertencia de CASETEL también apunta a los pequeños y medianos operadores, que tienen menos liquidez y menor margen para absorber pérdidas temporales o buscar financiamiento alternativo.

Según el planteamiento del sector, una política diseñada para contener los efectos de la volatilidad cambiaria puede terminar reduciendo la cobertura, debilitando la competencia y frenando la incorporación de nuevas tecnologías.

En ese marco, CASETEL insiste en que el debate no es solo empresarial: involucra las condiciones para sostener la modernización tecnológica del país y el ritmo de expansión de la conectividad.