La presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), María Fernanda Quiñones, advirtió que mercancías originarias de Asia y asociadas en…
La presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), María Fernanda Quiñones, advirtió que mercancías originarias de Asia y asociadas en buena parte a plataformas como Temu y Shein estarían entrando a Colombia sin pagar el IVA, a partir de una interpretación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y del uso de una figura diseñada para envíos urgentes.
Una exención pensada para otro tipo de envíos
Quiñones explicó que el mecanismo aprovechado es el de tráfico postal y envíos urgentes, una modalidad de paquetería que, de acuerdo con la interpretación del Ministerio, queda exenta de IVA y aranceles cuando la mercancía tiene un valor inferior a US$200 y proviene de Estados Unidos. La ejecutiva sostuvo que esa salvedad no aparece de manera explícita en el tratado.
La dirigente de la CCCE afirmó que lo que ocurre es una triangulación de bienes que no son originarios de Estados Unidos, país con el que se estableció esa excepción. A su juicio, esa dinámica termina generando una distorsión en el mercado y afecta a quienes sí cumplen con el pago de impuestos y con los procesos ordinarios de importación.
En ese sentido, comparó el esquema con el que operan compañías como MercadoLibre, que realizan importaciones por la vía convencional, y también con productores nacionales que cancelan tributos al vender sus mercancías. Para Quiñones, eso crea una desventaja para el comercio y la producción local.
Sobre el papel de Temu y Shein, la presidenta de la gremial aseguró que esas plataformas están llegando al país a través de esa triangulación. Al mismo tiempo, reconoció que han contribuido a impulsar la digitalización, al abrir rutas de acceso a distintos rincones de Colombia a los que antes no se llegaba.
Sin embargo, insistió en que la competencia no puede darse en condiciones desiguales, porque eso perjudica a la economía y termina generando distorsiones. También señaló que la competencia entre plataformas como Amazon y MercadoLibre es positiva siempre que se desarrolle en un marco de reglas similares para todos.
Más transacciones y nuevos métodos de pago
Quiñones señaló que en el primer trimestre de 2026 se registraron más de 186 millones de transacciones por COP$39 billones, lo que representó un crecimiento de 14,5% frente al año anterior. Añadió que el ticket promedio ha venido bajando de forma sostenida: pasó de unos COP$350.000 antes de la pandemia a poco más de COP$200.000 en la actualidad, una caída acumulada de 38%.
La ejecutiva interpretó esa reducción como una señal de que el comercio digital ya forma parte de la vida cotidiana de los colombianos. También indicó que el uso de pagos digitales con criptomonedas avanza de manera gradual y todavía no está plenamente integrado en las dinámicas de pago del país.
Para la presidenta de la CCCE, la incorporación de nuevas alternativas de pago es positiva porque amplía las opciones dentro del comercio y favorece la diversificación del sector.
Finanzas abiertas con vacíos por definir
Quiñones también se refirió al decreto expedido en abril de 2026, con el que se estableció un sistema obligatorio de finanzas abiertas en Colombia. Lo consideró un primer paso favorable, aunque advirtió que todavía presenta vacíos en cuanto a la ruta que debe seguir su implementación.
La representante gremial agregó que persisten dudas sobre la manera en que se articularán los distintos actores para que, en la práctica, ocurra la apertura de datos.