El Gobierno y las petroleras avanzan en la migración al nuevo esquema, pero aún faltan acuerdos clave para activar proyectos y definir impuestos.
Funcionarios del Gobierno venezolano y ejecutivos de compañías petroleras han logrado avances en la migración de decenas de empresas mixtas hacia el nuevo esquema contractual de la reforma de hidrocarburos, pero todavía arrastran retrasos para cerrar los acuerdos que permitirían poner en marcha los proyectos.
La transición vencía el 28 de julio
El Ministerio de Petróleo había fijado el 28 de julio como fecha límite para culminar la transición de todos los proyectos existentes al nuevo marco legal. Sin embargo, la negociación de permisos, acuerdos complementarios y condiciones fiscales ha ralentizado el proceso, según fuentes involucradas en las conversaciones que hablaron con Reuters.
Entre los puntos pendientes figura la definición de una nueva tasa de regalías ponderada para proyectos que combinan campos maduros con nuevos yacimientos, así como un esquema tributario complejo que varía según el tipo de desarrollo.
Empresas buscan contratos más flexibles
En las últimas semanas, representantes de empresas energéticas han viajado a Venezuela para negociar contratos modificados o suscribir nuevos acuerdos con compañías interesadas en regresar al país o entrar por primera vez al mercado venezolano.
Aunque el Gobierno no ha anunciado una prórroga oficial del plazo de migración, las autoridades han transmitido a las empresas que existe flexibilidad para firmar acuerdos complementarios después de formalizar los contratos principales, según las fuentes consultadas.
A comienzos de este mes, organizaciones empresariales que agrupan a compañías extranjeras y contratistas solicitaron una extensión formal del plazo. No obstante, el Ministerio de Petróleo rechazó la petición al considerar que la mayoría de las empresas mixtas ya había logrado avances sustanciales en la negociación de los contratos principales.
La reforma de la Ley de Hidrocarburos, aprobada a finales de enero, concedió un período de 180 días para adaptar los proyectos al nuevo modelo.
Varias compañías, entre ellas la italiana Eni, han optado por negociar acuerdos de participación en la producción para desarrollar nuevos campos petroleros, en lugar de constituir empresas mixtas, con el objetivo de reducir trámites administrativos y operar bajo condiciones más flexibles.
Otras empresas mantienen reservas ante la posibilidad de que algunos proyectos sean revocados y reasignados a nuevos inversionistas debido a diferencias relacionadas con deudas pendientes y el cumplimiento de compromisos de inversión anteriores.