El gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que conecta a Venezuela y Colombia, requiere reparaciones urgentes para reactivarse, según declaró Luz Stella Murgas, presidenta de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas).

Esta infraestructura, inactiva desde 2015, es clave para que Colombia reduzca su déficit de gas natural, que amenaza a varias industrias del país. Sin embargo, su rehabilitación enfrenta un obstáculo: el proyecto está pendiente de la aprobación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, conocido como la OFAC.

Una solución para el déficit de gas en Colombia

Sandra Conde, directora de transporte y gas del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), destacó que la infraestructura necesita ser rehabilitada para retomar las exportaciones. «Creemos que es un proyecto que Venezuela puede monetizar y que permitiría resolver el problema de suministro de gas del país vecino», afirmó durante una conferencia en Caracas.

Murgas, por su parte, subrayó que el gasoducto no se encuentra en condiciones óptimas y que su reparación es prioritaria para garantizar el suministro energético regional.

La aprobación de la OFAC, el principal escollo

Aunque el proyecto cuenta con apoyo técnico y económico, su viabilidad depende de la luz verde de la OFAC, una condición indispensable para avanzar en las obras de reparación y posterior reactivación del gasoducto.