La industria de capital privado y capital emprendedor mantuvo un ritmo activo en América Latina durante 2025, en medio de una recuperación gradual del…
La industria de capital privado y capital emprendedor mantuvo un ritmo activo en América Latina durante 2025, en medio de una recuperación gradual del levantamiento de fondos a escala global, una elevada disponibilidad de capital para invertir y un entorno cada vez más exigente para las desinversiones.
En la región, el sector levantó US$8.570 millones, ejecutó inversiones por US$25.600 millones y consolidó a Brasil, México y Colombia entre los destinos más relevantes para el capital alternativo.
Un mercado regional con recursos y transacciones
A nivel global, la industria de activos alternativos alcanzó US$16,4 billones en activos bajo administración, mientras el capital disponible para invertir llegó a US$3,9 billones. Ese volumen sigue respaldando la actividad de gestores e inversionistas, aunque el entorno está marcado por tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y nuevas dinámicas tecnológicas.
En América Latina, el levantamiento de fondos llegó a US$8.570 millones en 2025. Aunque la cifra quedó por debajo de los máximos observados en 2022 y 2023, también mostró continuidad en el interés de inversionistas institucionales por la región.
“La capacidad de transferir, interpretar y conectar datos estratégicos y transaccionales se vuelve clave para anticipar necesidades, tomar decisiones más informadas y construir relaciones más sólidas y sostenibles en el tiempo”, señaló Francisco O’Bonaga, Socio Director de Región Andina en Deloitte Spanish Latin America.
El desempeño del capital privado ayuda a explicar esa demanda. Entre 2018 y 2024, el retorno promedio interno (IRR) del capital privado a nivel global fue de 14,34%; el capital emprendedor registró 13% y la infraestructura, 9,19%.
La existencia de US$3,9 billones en dry powder —recursos comprometidos por los inversionistas, pero todavía no desembolsados— también sostiene la actividad regional. Ese capital permite a los gestores ejecutar nuevas inversiones y acompañar compañías en distintas etapas de crecimiento.
Más allá del levantamiento de fondos, el dato que mejor refleja la profundidad del mercado es el volumen de operaciones. Durante 2025, América Latina registró inversiones por US$25.600 millones distribuidas en 947 transacciones, lo que evidencia oportunidades en distintos sectores y geografías.
Ese flujo también muestra que la actividad no depende solo de nuevos fondos, sino del uso de recursos ya comprometidos y de estrategias de largo plazo en infraestructura, crecimiento empresarial, inmobiliario, impacto y capital emprendedor.
En paralelo, el ecosistema global incorpora prioridades vinculadas con inteligencia artificial, ciberseguridad, sostenibilidad y gobierno corporativo, factores que están cambiando los criterios de evaluación de inversiones y la gestión de portafolios.
Brasil, México y Colombia concentran la atención
La distribución de las inversiones en la región muestra una fuerte concentración en los principales mercados latinoamericanos.
Brasil sigue como el mercado de mayor escala, apoyado en el tamaño de su economía, la profundidad de su sistema financiero y la variedad de oportunidades de inversión. México conserva una posición destacada por su integración con Estados Unidos y la dinámica de sectores como manufactura, logística y servicios.
Colombia también figura entre los mercados más relevantes, respaldada por la presencia de gestores especializados, el desarrollo institucional del ecosistema y una trayectoria de más de una década en la consolidación de vehículos de inversión.
La importancia de estos países no obedece únicamente al tamaño de sus economías. También responde a marcos regulatorios, redes de inversionistas institucionales y gestores capaces de estructurar operaciones de mediano y largo plazo.
“Hoy vemos una industria mucho más sofisticada, con una mayor diversificación de verticales, nuevas capacidades de estructuración y una presencia territorial ampli”, afirmó Paola García Barreneche, directora ejecutiva de ColCapital.
En ese contexto, la región ha mostrado una diversificación creciente entre estrategias de adquisición y crecimiento, infraestructura, inmobiliario, impacto y capital emprendedor, con menor dependencia de un solo sector o tipo de activo.
La evolución de la inversión extranjera directa también aporta señales sobre el atractivo de los mercados. En América Latina, esos flujos alcanzaron US$171.446 millones en 2025, un alza de 3,4% frente al año anterior.
En Colombia, la inversión extranjera directa sumó US$11.469 millones, con una participación destacada de servicios financieros, petróleo y manufactura.
Colombia amplía el tamaño de su ecosistema
Colombia ocupa un lugar destacado dentro del balance regional por el crecimiento acumulado de la industria y por el peso alcanzado en el mercado latinoamericano.
Según ColCapital, el ecosistema supera los US$31.800 millones en capital comprometido, acumula más de US$23.600 millones invertidos históricamente y ha respaldado más de 2.100 activos y proyectos en el país.
Estas cifras reflejan una transformación importante frente a las primeras etapas de desarrollo del sector. El capital privado ha ampliado su presencia en infraestructura, inmobiliario, adquisición y crecimiento, impacto y capital emprendedor, con participación en proyectos y compañías en distintas fases de expansión.
Durante 2025, Colombia registró inversiones por US$2.750 millones en 86 transacciones, consolidándose entre los mercados más activos de la región.
La dimensión del ecosistema también se observa en la cantidad de participantes. ColCapital identificó 167 gestores con interés activo en Colombia y 410 vehículos de inversión vinculados al mercado colombiano.
“Estas cifras reflejan la capacidad del capital privado para movilizar inversión de largo plazo, fortalecer empresas y generar impacto económico y social en Colombia”, dijo García.
El desarrollo institucional de la industria ha ampliado las fuentes de financiamiento para empresas y proyectos, al tiempo que ha fortalecido la participación de inversionistas nacional