Las grandes tecnológicas llevan tres años pagando la inteligencia artificial con su propia caja, y el dinero ha cambiado de manos. Un gráfico de a16z lo resume: desde 2022, el flujo de caja libre de los hiperescaladores ha pasado de unos 275.000 millones de dólares a prácticamente cero.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 989,66 Bs y la tasa oficial del BCV en 871,37 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

En paralelo, el de los fabricantes de semiconductores ha saltado de 50.000 a 400.000 millones. El resultado visible es una transferencia de efectivo que sale de Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta y acaba en NVIDIA, TSMC y los productores de memoria.

La factura de la IA ya se ve en caja

Hasta ahora, gran parte de la conversación sobre la inteligencia artificial giraba alrededor de promesas de productividad y mayores ingresos futuros. Lo medible a gran escala, en cambio, es otra cosa: una oleada de gasto en servidores, naves y contratos eléctricos que convierte a estas compañías en empresas mucho más intensivas en capital.

La IA vacía la caja de las tecnológicas y engorda a NVIDIA

Eso explica por qué el flujo de caja libre y el beneficio no cuentan la misma historia. El primero refleja el dinero que entra menos el que sale para invertir; el segundo, lo que queda tras restar ingresos y gastos del año. Una inversión gigantesca no hunde de inmediato el beneficio, pero sí vacía la caja.

Amazon y Alphabet ya sienten el apretón

Amazon ya está en esa zona. En los últimos doce meses, sus operaciones generaron 161.400 millones de dólares, pero gastó 169.000 millones netos en inmuebles y equipos. El agujero es de 7.600 millones, el primero desde 2023.

Además, Andy Jassy elevó la previsión de gasto de este año de unos 200.000 a unos 220.000 millones, empujado por el encarecimiento de la memoria. Alphabet también mostró tensión: registró un flujo de caja libre negativo de 5.900 millones en el segundo trimestre, su primer trimestre en rojo desde que salió a bolsa en 2004.

La conclusión es inmediata: NVIDIA cobra al contado, mientras que Amazon, Google y Meta esperan recuperar esa inversión dentro de varios años, si los ingresos llegan a materializarse. Por ahora, la IA ya dejó una pista clara en los estados financieros: el dinero sale rápido de las grandes tecnológicas y entra con la misma rapidez en la cadena de chips.