El integrante de la Reserva Federal, Kevin Warsh, declinó ofrecer proyecciones sobre la trayectoria de los tipos de interés en Estados Unidos durante su participación en las asambleas anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Bangkok. El funcionario evitó confirmar si el Comité Federal de Mercado Abierto aplicará nuevos ajustes monetarios en los encuentros restantes de 2026.
«No me adelanto a las reuniones. No creo en decir ahora lo que podría hacer en los encuentros que tengamos durante el resto del año», declaró Warsh al ser consultado sobre la política monetaria. Esta postura refuerza la expectativa de los mercados financieros, que estiman que la entidad mantendrá las tasas sin cambios este mes, dejando cualquier decisión para la reunión de diciembre.
Resistencia y coordinación global
A pesar de la incertidumbre sobre el costo del dinero, Warsh destacó la solidez de la economía estadounidense frente a choques geopolíticos. El funcionario subrayó que el endurecimiento monetario ha sido una respuesta coordinada a escala global para enfrentar la inflación, a la cual calificó como un «reto común» para los bancos centrales.
Presión inflacionaria vigente
El escenario actual presenta desafíos persistentes, dado que indicadores clave de la inflación se mantienen por encima de la meta del 2%. Esta brecha entre los datos reportados y el objetivo oficial mantiene la atención sobre las próximas decisiones del ente emisor, aunque Warsh ha optado por mantener la línea de prudencia que ha caracterizado su gestión desde mayo.



