El peso argentino alcanzó un nuevo mínimo histórico frente al dólar estadounidense, perdiendo un 99,8 % de su valor desde 2009. La cotización oficial ronda los 1.480 pesos por dólar, mientras el mercado paralelo muestra una brecha mayor.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 843,64 Bs y la tasa oficial del BCV en 721,35 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Factores que impulsaron la devaluación
La caída se debe a ciclos recurrentes de emisión monetaria descontrolada para financiar déficits fiscales, sumados a controles de capital y la pérdida de reservas internacionales. La administración de Javier Milei, que inició en diciembre de 2023, aplicó un fuerte ajuste ortodoxo, recortó el gasto público, eliminó subsidios y ejecutó una devaluación inicial, lo que redujo la inflación mensual.
El gráfico mensual del par ARS/USD muestra una caída casi vertical durante años, con el dólar pasando de poco más de 3 pesos en 2010 a los niveles actuales.
Impacto en la economía y la población
La pérdida de valor erosiona el poder adquisitivo de salarios y ahorros en pesos, impulsando la dolarización informal. Muchos argentinos prefieren guardar dólares físicos o stablecoins como protección, mientras las empresas enfrentan dificultades para planificar inversiones a largo plazo.
Un peso tan débil encarece las importaciones y complica la relación comercial, limitando la capacidad de atraer inversión extranjera. Expertos señalan que se requiere una reforma estructural profunda, que incluya disciplina fiscal permanente, independencia del Banco Central y apertura comercial.
Mientras el gobierno evita un colapso inmediato, el camino hacia la estabilidad cambiaria sigue siendo largo y dependerá de políticas que restablezcan la confianza en la moneda.

