Durante su participación en el encuentro “Ley de Reconstrucción en su hora final”, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que Chile atraviesa un momento propicio para revisar ciertos consensos que, a su juicio, han perdido sustento frente a la evidencia. Señaló que, en los últimos 15 o 20 años, el país no ha contado con un ambiente abierto a replantear el modelo que históricamente ha impulsado el crecimiento de las economías.

Las tres creencias cuestionadas

Quiroz enumeró tres ideas que, según su análisis, no han generado los resultados esperados. La primera es la noción de que el Estado puede actuar como generador de riqueza. La segunda apunta a la creencia de que los impuestos corporativos permiten una elevada recaudación. La tercera sostiene que una mayor cantidad de regulaciones mejora el desempeño económico y social. El ministro afirmó que ninguna de estas premisas ha funcionado en la práctica.

Según explicó, el creciente escepticismo alrededor de estas concepciones ayuda a comprender parte del debate actual sobre las causas de la desaceleración económica. En ese marco, sostuvo que Chile ha ido incorporando factores que han afectado su capacidad de expansión.

El “impuesto al crecimiento” y la necesidad de cambio

El titular de Hacienda argumentó que la economía ha dejado de crecer durante los últimos diez o doce años porque se le ha puesto un “impuesto al crecimiento”. Lo describió como una carga tributaria corporativa poco competitiva frente a otros países, sumada a un entramado regulatorio que dificulta la actividad económica y a sectores del Estado que, a su decir, están siendo capturados. Esta afirmación fue respaldada por un mensaje publicado en su cuenta de X, donde escribió que las creencias de que el Estado es generador de riqueza, que más impuestos corporativos y que más regulaciones funcionan son falsas (en un tuit).

Quiroz también pidió modificar el enfoque seguido en los últimos años para enfrentar los desafíos económicos, advirtiendo que repetir las mismas políticas esperando resultados distintos no es viable. Concluyó que, sin la aprobación de la Ley de Reconstrucción, el país quedaría en una situación que calificó como insostenible, y que es necesario avanzar con cambios que permitan recuperar el crecimiento y mejorar la competitividad nacional.