El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves 29 de octubre de 2026 su tasa de depósito en 2,5%, mientras enfrenta un repunte de la inflación y mayores costos de financiamiento en la eurozona. La decisión se conoció en una reunión marcada también por el anuncio de Christine Lagarde de que dejará la presidencia en febrero de 2027, antes de que termine formalmente su período.
La energía mantiene presión sobre los precios
La tasa se mantiene sin cambios después de dos aumentos realizados durante el año, el más reciente en septiembre. El artículo atribuye esas alzas al encarecimiento de las materias primas energéticas vinculado al conflicto en Irán.
La inflación alcanzó 3,8% en septiembre. En su comunicado, el BCE señaló que los precios de la energía «han seguido subiendo», lo que, según el organismo, eleva los riesgos para la inflación y reduce las perspectivas de crecimiento.
El banco central indicó que la inflación subyacente y los salarios se mantienen estables, pero advirtió que la persistencia del encarecimiento energético afectará la actividad económica de la región. La decisión sobre la tasa alcanza a los 21 países de la eurozona.





