Los comerciantes de la Curva de Molina, al oeste de Maracaibo, enfrentan apagones frecuentes y aumentos constantes en los productos de consumo diario, mientras buscan cómo evitar la pérdida de mercancía refrigerada y mantener operativos sus negocios.
En los puestos de pescado, los vendedores deben hacer esfuerzos extra para conseguir hielo y conservar la cadena de frío. Luis Fernández, comerciante de la venta de pescados, aseguró que a veces tiene que pasar hasta dos días despierto para poder buscar hielo en las hieleras y que, aun así, el producto sigue siendo escaso.

Fernández señaló que el pescado se ha vuelto una opción más accesible para las familias marabinas. Dijo que especies como la corvina y la tilapia se venden en 3,5 dólares el kilo.
En el área cárnica, José Gutiérrez afirmó que los costos suben todos los días. Indicó que la carne de primera se ubica en 8,3 dólares el kilo y la de segunda en 7,1 dólares.
Gutiérrez agregó que los vendedores intentan ajustar precios y resolver los apagones por sus propios medios para mantener la calidad de los productos y conservar sus puestos de trabajo.





