El diésel en Estados Unidos subió a $6,39 por galón, un aumento de más del 70 % respecto al mismo día del año anterior, y se mantiene a un paso de su récord histórico de $6,53.

Quiebras y despidos en la cadena logística

Durante el último mes, al menos ocho grandes empresas de transporte presentaron solicitudes de protección bajo el Capítulo 11, entre ellas Xoco Transport, con sede en Texas, que reportó una pérdida neta de $609.000 en los primeros siete meses de 2026. Otros casos de despidos incluyen a 4XH Logistics, que eliminará 230 puestos en San Antonio tras perder un contrato con Amazon, y a Capstone Delivery, que recortará 106 empleos en California.

FreightWaves estimó que alrededor de 2.000 trabajadores fueron despedidos recientemente en compañías de reparto, fabricantes y empresas de empaque, reflejando la turbulencia que atraviesa el sector logístico.

Posibles repercusiones para consumidores y agricultura

Willy C. Shih, profesor de práctica gerencial en Harvard Business School, calculó que transportar mercancías a través del país podría costar cerca de $3.000 si el diésel se sitúa en $6,50 por galón y el camión rinde siete millas por galón. Según su análisis, esos costos adicionales serán difíciles de absorber y podrían trasladarse a los precios de los bienes de consumo.

El aumento del diésel también afecta al sector agrícola. En Virginia, el agricultor John Boyd informó que llenar su cosechadora le cuesta aproximadamente $1.000, mientras que sus márgenes son de apenas $5 por bushel de maíz, lo que evidencia la presión que enfrentan los productores.

Debate político sobre la exportación del diésel

El presidente Donald Trump consideró prohibir las exportaciones estadounidenses de diésel para aliviar los costos internos, medida que recibió críticas dentro de su propia administración. El secretario de Energía Chris Wright calificó la propuesta como demasiado brusca, y el secretario del Interior Doug Burgum advirtió sobre posibles represalias internacionales.