El Parlamento de Cuba aprobó por unanimidad un amplio paquete de reformas orientadas a ampliar el espacio del sector privado y a introducir ajustes de…
El Parlamento de Cuba aprobó por unanimidad un amplio paquete de reformas orientadas a ampliar el espacio del sector privado y a introducir ajustes de mercado en varias áreas de la economía, en una decisión adoptada durante una reunión extraordinaria y en medio de la profunda crisis que atraviesa la isla.
Un paquete con 176 propuestas
Más de 400 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular fueron convocados a votar sobre 176 propuestas presentadas previamente por el primer ministro, Manuel Marrero. Los cambios recibieron el aval de la máxima dirección del Partido Comunista de Cuba, la única organización política permitida, así como del expresidente Raúl Castro, quien sigue teniendo influencia en la vida pública del país.
La votación se realizó a mano alzada e incluyó modificaciones en la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario.
Más espacio para la actividad privada
Entre las principales medidas figuran la transformación de las empresas estatales en sociedades comerciales de «acciones o de participación», la autorización de compañías privadas con más de 100 empleados, la entrada de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para particulares.
También se permitirá que los cubanos posean más de una empresa privada y participen en otras sociedades. Además, se autorizará la negociación salarial dentro de las empresas.
La agricultura, el turismo, el sector bancario y el mercado cambiario quedarán abiertos a la inversión privada, tanto nacional como extranjera. Hasta ahora, esa inversión se canalizaba principalmente hacia las empresas estatales.
Sin calendario de aplicación
Por el momento, no se ha anunciado un cronograma para aplicar estas reformas, ni tampoco se contempla un cambio en el sistema político dominado por el Partido Comunista.
Tras la votación, el presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que se trata de «transformaciones para rectificar, pero siempre en defensa del socialismo». También sostuvo que no se están adoptando «por las presiones de los yanquis», sino «de manera soberana».
Las medidas llegan mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene una política de máxima presión sobre la isla, sometida desde hace casi cinco meses a un bloqueo petrolero. Esa situación ha agravado la crisis económica, con apagones generalizados y escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicamentos.
Cuba mantiene un embargo estadounidense desde 1962, y Washington ha manifestado que quiere un cambio de modelo económico e incluso de régimen en la isla, ubicada a unos 150 kilómetros de las costas de Florida.
El economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres, consideró que se trata del programa de reforma económica «más profundo» anunciado en los últimos 70 años, desde 1959. En cambio, el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de Florida, Daniel Pedreira, sostuvo que podrían ser cambios menores y advirtió que en el pasado el gobierno cubano ha abierto espacios que luego ha revertido.
«Vamos a ver cuánto dura esta apertura, si es que dura», planteó Pedreira.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense JD Vance señaló que una relación con Cuba sería mejor si se toman «decisiones inteligentes».