La petrolera evalúa duplicar su producción para 2031, mientras ExxonMobil exige garantías jurídicas y fiscales antes de comprometer capital.
Chevron evalúa invertir 7.000 millones de dólares en Venezuela para duplicar su producción en los próximos cinco años, en contraste con la cautela que mantiene ExxonMobil sobre cualquier desembolso importante en el país.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 1.020,18 Bs y la tasa oficial del BCV en 889,26 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Posturas opuestas
Durante la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2026, el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, reiteró que Venezuela todavía necesita cambios sustanciales en sus marcos legales y fiscales. Aunque admitió avances recientes, dijo que persisten obstáculos para sostener operaciones de largo plazo.
«No tenemos prisa», afirmó Woods, al añadir que la empresa evaluará con cuidado las oportunidades antes de comprometer recursos. También recordó que la petrolera perdió el control de sus operaciones en Venezuela en 2007, cuando el gobierno de Hugo Chávez nacionalizó sus activos.
Woods sostuvo además que ExxonMobil podría tener un papel en el futuro petrolero venezolano, pero insistió en que cualquier proyecto debe ofrecer rentabilidad, seguridad jurídica y condiciones competitivas frente a otras opciones internacionales.
En paralelo, la administración de Donald Trump ha impulsado el regreso de grandes inversiones estadounidenses al sector energético venezolano. En enero, Woods dijo que Venezuela no era un país donde se pudiera invertir bajo las condiciones existentes, comentario que generó el rechazo público de Trump.
Por su parte, Chevron avanza con una estrategia de expansión que busca elevar su producción desde cerca de 300.000 hasta 600.000 barriles diarios para 2031. Su director ejecutivo, Mike Wirth, aseguró que la permanencia de la compañía en Venezuela le da ventaja sobre otros competidores por su conocimiento de los yacimientos, la infraestructura y las condiciones operativas.
Wirth explicó que los nuevos términos contractuales permitirían a Chevron administrar directamente el flujo del petróleo producido y manejar sus obligaciones fiscales y regalías, bajo condiciones que considera más competitivas. Esas afirmaciones dejan abiertas dudas sobre el alcance de los acuerdos y la supervisión de los ingresos que corresponderían al Estado venezolano.
La expansión también involucra a Continental Resources, que firmó un memorando de entendimiento con PDVSA para explorar proyectos en la Faja Petrolífera del Orinoco, y a North American Blue Energy Partners, que participa en un acuerdo promovido por Washington sobre 17 campos petroleros y reservas anunciadas de unos 65.000 millones de barriles.
La producción nacional habría superado 1,2 millones de barriles diarios en octubre, aunque sigue lejos de los niveles históricos del país.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.