La Comisión Europea abrió una investigación contra Sanofi por una presunta campaña de comunicación destinada a desacreditar la vacuna antigripal de un competidor. El expediente se centra en si el laboratorio francés vulneró las normas de competencia de la Unión Europea al promover su inmunización reforzada Efluelda frente a Fluad, de CSL Seqirus.
Las sospechas de Bruselas
Bruselas considera, de forma preliminar, que la empresa pudo dirigir mensajes engañosos a profesionales sanitarios al presentar Fluad —indicada sobre todo para personas mayores de 60 años y otros pacientes vulnerables— como una vacuna inferior. También sospecha que Sanofi tergiversó recomendaciones oficiales de vacunación en Alemania y Francia para reforzar su mensaje comercial.
El Ejecutivo comunitario estima que esas afirmaciones podrían haber contrariado las conclusiones del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y de los organismos nacionales responsables de las recomendaciones de vacunación en ambos países. Si esas prácticas se confirman, la compañía podría haber abusado de su posición dominante, en contra del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. En ese contexto, Bruselas cree que Sanofi ocupa una posición dominante en los mercados alemán y francés de vacunas antigripales reforzadas para pacientes de riesgo, una valoración que sería clave para sostener el caso.
La investigación se inscribe en una línea de actuación poco habitual para la Comisión. Aunque el organismo ha perseguido en otras ocasiones abusos de posición dominante en el sector farmacéutico, son escasos los expedientes centrados específicamente en campañas para desacreditar productos rivales. La apertura de este procedimiento no implica que ya se haya determinado una infracción, sino que arranca una pesquisa en profundidad. En paralelo, la Comisión ha remitido a Sanofi una evaluación preliminar con los principales hechos y preocupaciones detectados.
