Bosch prevé crear en enero de 2028 una división dedicada a sus semiconductores y aspira a alcanzar ventas anuales cercanas a 5.000 millones de euros para 2030. La unidad seguirá dentro del grupo alemán y buscará ampliar sus clientes más allá de la industria automotriz.

La nueva división seguirá dentro de Bosch

La unidad, llamada Semiconductors, concentrará la actividad de chips que actualmente forma parte de Mobility Electronics. Esta última división conservará la responsabilidad sobre la producción de unidades de control electrónico para vehículos, según el plan reportado.

La reorganización no implica crear una empresa independiente ni abandonar la fabricación de componentes para automóviles. Bosch plantea abrir capacidad de sus instalaciones a clientes externos y ampliar la producción de semiconductores para otras compañías.

La meta de ventas corresponde al negocio de semiconductores en conjunto. No se informó qué proporción de esos ingresos procedería de clientes automotores y cuál de otros mercados.

Robótica, automatización y centros de datos entre los mercados buscados

Bosch identifica como oportunidades la robótica, la automatización industrial, los centros de datos vinculados con inteligencia artificial y los dispositivos de consumo, incluidos teléfonos y aparatos vestibles. La empresa también fabrica sensores MEMS, chips de carburo de silicio y circuitos personalizados para sistemas de energía.

El reporte cifra en alrededor de 40 las plantas de chips de Bosch en el mundo. La compañía anunció una inversión de 3.000 millones de euros para su negocio de semiconductores hasta 2026. En California, prevé destinar 2.000 millones de dólares a su instalación de Roseville, que adaptará para producir chips de carburo de silicio; la fabricación comercial en Estados Unidos estaba prevista para 2026.

Además, Bosch planea ampliar su centro de pruebas de Penang, en Malasia, hasta mediados de la década de 2030. También posee una participación del 10 % en ESMC, empresa conjunta que construye una fábrica de semiconductores en Dresde. Estos proyectos acompañan el cambio organizativo, aunque la empresa no ha detallado cómo distribuirá la capacidad entre producción propia y pedidos externos.