El Banco de Japón mantuvo este 30 de octubre su tasa de política en 1,25%, aunque la decisión quedó marcada por un voto disidente: Hajime Takata propuso elevarla a 1,5% en una reunión que terminó 8 a 1.

La discusión giró en torno a la inflación, que el banco revisó al alza en sus proyecciones, y a un entorno en el que otros grandes bancos centrales también enfrentan presiones para ajustar su rumbo.

Takata pidió subir la tasa a 1,5%

El miembro del consejo defendió que la inflación subyacente ya alcanzó el objetivo del 2% y que el banco debería acercarse más rápido a una tasa neutral. Su propuesta buscaba orientar las operaciones del mercado monetario para que la tasa de llamadas a un día sin garantía se mantuviera alrededor de 1,5%.

La mayoría del consejo rechazó ese planteamiento y optó por mantener la tasa vigente. La votación también mostró un cambio frente a la reunión de septiembre: Toichiro Asada y Ayano Sato, que entonces se habían opuesto al aumento, esta vez apoyaron la pausa.

La presión inflacionaria volvió a aparecer en los datos recientes. El IPC subyacente de Japón subió 2,1% en septiembre y superó el objetivo del 2% por primera vez desde diciembre, según InvestingLive.

Más inflación prevista y más ventas de ETF

En su panorama económico, el BOJ elevó de 2,4% a 2,6% su previsión de inflación subyacente para el año fiscal 2027 y advirtió que los riesgos para los precios apuntan al alza. El banco también señaló que la inflación subyacente se encuentra ahora ampliamente alineada con su objetivo del 2%, de acuerdo con InvestingLive.

Además, el consejo aprobó por unanimidad aumentar desde enero de 2027 a unos 860.000 millones de yenes anuales el ritmo de venta de fondos cotizados en bolsa. La cifra supera con amplitud el ritmo previo, de unos 330.000 millones de yenes al año.

Ese punto no abrió la misma división que la tasa de política. Mientras la discusión sobre los tipos quedó en manos de una mayoría prudente y un voto en contra, la venta de ETF recibió respaldo total.

Washington, Ottawa y Tokio miran diciembre

La reunión japonesa llegó poco después de las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de Canadá. En Washington, la Fed mantuvo su rango objetivo entre 3,75% y 4%, con dos votos por un alza de un cuarto de punto, los de Lisa Cook y Beth Hammack.

En Canadá, el banco central elevó su tasa de política a 2,5%, su primer aumento desde julio de 2023. Las tres instituciones volverán a reunirse en diciembre, con la atención puesta en si la inflación termina empujando nuevos ajustes.

En Japón, una encuesta de Reuters a comienzos de octubre mostró que 54 de 78 economistas esperaban una subida de la tasa a 1,5% durante el trimestre, y la mayoría de esas previsiones apuntaba a la reunión de diciembre. Esa expectativa de mercado, sin embargo, no equivale a una decisión del banco.

Hajime Takata, Lisa Cook y Beth Hammack quedaron en el centro de una semana en la que los bancos centrales reforzaron el debate sobre hasta dónde llevar las tasas sin frenar de golpe la economía.