Willson Contreras, primera base de los Medias Rojas de Boston, vivió una noche cargada de emoción este lunes 29 de junio en Fenway Park, donde conectó un jonrón de 421 pies, gritó “¡Venezuela!” y terminó llorando en el dugout tras el triunfo de Boston 6-3 sobre Washington.

Un batazo dedicado a Venezuela

El receptor carabobeño, de 34 años y nacido en Puerto Cabello, dijo que no puede volver a casa para ayudar, mientras su país intenta sobrellevar las consecuencias de dos terremotos devastadores que dejaron cientos de muertos. Por eso, afirmó, su batazo fue la forma que encontró para expresar lo que siente por su tierra.

“Todo lo que está pasando en Venezuela no es fácil de ocultar”, dijo a los periodistas tras el partido. “No es fácil simplemente presentarse y jugar con todo lo que está sucediendo en mi país”.

Contreras señaló que, al mirar hacia el dugout de Boston, gritó “¡Venezuela!” antes de recorrer las bases tras conectar un jonrón de tres carreras, el número 18 de su temporada.

Lágrimas, frustración y una expulsión en la segunda entrada

Después del cuadrangular, rompió a llorar en el dugout. “Siento que podría estar allí ayudando a la gente y no puedo hacerlo”, expresó. “Y el jonrón representa algo que le pido a Dios que suceda, porque es lo único que puedo hacer físicamente por Venezuela en este momento. Por eso me emocioné tanto”.

También manifestó su molestia por las dificultades que enfrentan los voluntarios y los envíos de ayuda para llegar a quienes los necesitan. “Es terrible ver tantas cosas malas sucediendo en Venezuela”, dijo. “No creo que merezcamos todo esto. Somos buena gente. Un buen país. Somos buena gente”.

La noche de Contreras terminó antes de lo previsto: el árbitro de primera base, Nic Lentz, lo expulsó en la segunda entrada tras dictaminar que no logró frenar su swing ante un lanzamiento de Miles Mikolas que resultó en un ponche.