María Alejandra Benítez y Silvio Fernández en esgrima y, Albert Subirats, en natación conforman el trío de atletas criollos de máxima performance que actuarán en los próximos Juegos Olímpicos, donde buscarán cerrar un ciclo de sus vidas encumbrados en lo más alto pues llevan sobre los hombros el peso de ser los únicos venezolanos con tres actuaciones a este nivel.
Para los dos primeros es evidente que será su despedida de las citas olímpicas pues, la edad, quizás ya no les dé para alcanzar el próximo ciclo, de hecho, Benítez, con 35 años, dejó ver que tal vez Rio 2016 marque el inicio del retiro. Silvio cumplió 37 años en enero pasado.
Subirats, con 29 años, está todavía en el umbral de su plenitud y muy probablemente lo volvamos a ver defendiendo los colore nacionales en las piscinas de Tokio 2020. Los tres simbolizan la esperanza nacional pues están investidos de ese liderato que otorga la experiencia y que, sentimentalmente, debería ser inspiración para el resto de la delegación.
“Ya son cuatro Juegos Olímpicos haciendo el tiempo para clasificar. Creo que esta marca A dice mucho de lo que ha sido la constancia, y eso es uno de los factores que más orgullo me ha dado mi carrera (…) es cuestión de perseverancia y de no darse por vencido», señaló Subirats citado en un boletín de prensa del Ministerio para la Juventud y el Deporte.
El criollo clasificó a Rio 2016 con un tiempo de 51 segundos y 90 centésimas haciendo la marca A, y de paso, logrando récord suramericano en los 100 metros estilo mariposa. En las ediciones anteriores había conquistado el boleto con el registro B.
Será el segundo venezolano que va a cuatros Juegos Olímpicos en natación luego de Ricardo Monasterio. Subirats es candidato a ser abanderado de la delegación nacional en la cita brasileña.
«Todavía no termino de digerir todo lo que ha sucedido, me he quitado un peso duro de encima. Ahora toca analizar y entender todo lo que representa esta marca que se ha conseguido», aseveró el campeón panamericano.
María Alejandra Benítez
La sablista Alejandra Benítez inscribió su nombre en Rio 2016 en la Copa Mundial Grand Prix SK disputada en Korea.
“Haber clasificado es muy importante para mí. Marca un hito dentro de la esgrima nacional, pues participaré en el cuarto evento olímpico de sable femenino . Me siento en perfectas condiciones tanto física como competitiva, a pesar que no se hayan dado los resultados esperados”, subrayó Martínez, tras lograr el boleto.
La caraqueña buscará mejorar en Brasil sus anteriores actuaciones olímpicas. Debutando en Atenas 2004 se despidió en la primera ronda. En Beijing 2008 fue eliminada en la segunda instancia y en Londres 2012 avanzó hasta los 16 avos de final. “Clasificar a Rio es un primer paso, el camino continúa”, apuntó.
“Son más de 16 años trabajando muy fuerte. En algún momento tocará decir adiós a mi carrera deportiva, pero no al deporte”, puntualizó la criolla, que se encuentra en Zuiza preparándose con el resto del equipo.
Silvio Fernández
Por su parte Silvio Fernández va a su cuarta olimpiada esperanzado en despedirse de estas lides con una medalla que cubra de honor su última participación, pues, según manifestó, luego de Rio 2016, se retirará de la competencia.
“Ya estamos en Rio, pero queda mucho trabajo para completar este ciclo”, reveló el experimentado espadachín luego de clasificar a sus cuartos Juegos Olímpicos en la Copa del Mundo, en Canadá, junto con Rubén y Frascisco Limardo y Kevin Cañas, que conforman el equipo masculino de esgrima.
Por su experiencia Fernández es el líder del grupo y capitán del equipo masculino. En las anteriores citas olímpicas a las que asistió logró ubicarse en el sexto puesto en cada una de ellas y la Federación Venezolana de Esgrima (FVE) tiene esperanzas de que en esta edición pueda subir al podio.
“El está experimentando un repunte y se le ha visto muy bien en cada una de sus presentaciones. Está trabajando muy duro para lograr una extraordinaria actuación en Rio 2016. Confiamos en que pueda traer una medalla o mejorar ese sexto lugar”, apuntó Mariana González, presidenta de la FVE