Jannik Sinner, número 1 del mundo y vigente campeón de Wimbledon, debutó con sufrimiento en el torneo londinense, pero logró revertir un partido que se le puso cuesta arriba ante el serbio Miomir Kecmanovic.
El italiano llegó a estar abajo por dos sets a uno antes de cerrar la victoria por 4-6, 6-3, (6)6-7, 6-2 y 6-3, en una jornada mucho más exigente de lo previsto para el primer favorito.
Una remontada para evitar una salida temprana
Sinner pasó apuros en su estreno, pero encontró la manera de reordenar el encuentro y terminar imponiéndose con autoridad en los dos últimos parciales.
Con ese triunfo, aseguró su clasificación a segunda ronda y mantuvo vivo el camino en el torneo que defiende como campeón.
Nuno Borges aparece en el horizonte
El siguiente reto del italiano será el portugués Nuno Borges, rival al que enfrentará el miércoles en la segunda ronda.
La victoria le permite seguir en carrera en un cuadro donde cada paso exige confirmación, especialmente para quien carga con el cartel de número 1 y campeón vigente.
