La tenista estadounidense Serena Williams reiteró este miércoles sus críticas a las autoridades antidopaje, considerándose víctima de «discriminación», al estimar que es controlada más a menudo que otras jugadoras.
«Entre todas las jugadores, está demostrado que yo soy la más controlada», escribió la exnúmero 1 en Twitter, reiterando lo que había dicho durante Wimbledon, juzgando entonces «llamativo» el trato que se tenía con ella en las cuestiones de la lucha antidopaje.
«¿Discriminación? Eso creo. Al menos voy a hacer que el deporte siga limpio. Seamos positivos», añadió la reciente finalista del Grand Slam londinense.
A sus 36 años, la estadounidense ganadora de 23 títulos del Grand Slam estuvo a punto de lograr en Wimbledon su primer ‘grande’ desde el nacimiento de su hija en septiembre.
