Adrien Rabiot dijo este lunes que el grupo de Francia mantiene el foco en el lado humano tras el deceso de la madre de su entrenador, al tiempo que pidió no bajar la intensidad de cara al duelo de dieciseisavos ante Suecia.
Un vestuario unido en un momento difícil
«Fue un shock. Nos alegramos de tenerlo de vuelta… Todo el grupo está unido, sabemos por lo que está pasando», afirmó el volante, al referirse al impacto que tuvo la noticia en el plantel galo.
El jugador también sostuvo que el equipo ha manejado la presión con tranquilidad dentro de la concentración. «Dormimos muy bien, sabemos gestionar la presión… Hablamos mucho entre nosotros en pequeños grupos».
Sin confianza excesiva ni excusas por el césped
Rabiot rechazó cualquier exceso de confianza ante el rival europeo. «Aunque se diga que somos ultra favoritos, no tenemos intención de bajar el ritmo. Nos tomamos muy en serio esto».
